Welcome: el Gobierno argentino inicia gestiones para eliminar la visa en viajes a EE.UU.
El Gobierno de Javier Milei dio el primer paso formal para que los ciudadanos argentinos puedan ingresar a Estados Unidos sin necesidad de tramitar una visa. Este lunes, el presidente Milei y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se reunieron en Casa Rosada con Kristi Noem, secretaria de Seguridad del gobierno de Donald Trump y figura emblemática de su política migratoria, para abrir el proceso de incorporación al Programa de Exención de Visas (Visa Waiver Program).

El encuentro, que contó también con la presencia del canciller Gerardo Werthein, se centró en la solicitud que Argentina presentará para acceder al programa, un beneficio que ya tienen países como Chile y que permite a los viajeros ingresar a territorio estadounidense por hasta 90 días sin visa. Este trámite, sin embargo, no es inmediato: implica un proceso técnico y diplomático que puede extenderse varios meses y cuya aprobación depende de la Casa Blanca.
Además del tema central, se discutieron asuntos vinculados a la seguridad fronteriza y los procedimientos migratorios, áreas en las que Noem mantiene una postura histórica de línea dura. Excongresista y exgobernadora de Dakota del Sur, la funcionaria se ganó el apodo de “la caza migrantes” por su rol en la implementación de medidas estrictas contra la inmigración durante la administración Trump.
La visita de Noem representa un gesto más en el acercamiento entre Milei y el expresidente estadounidense. Ambos se conocieron en abril en Mar-a-Lago, la residencia veraniega de Trump en Florida, y desde entonces se han multiplicado las señales políticas que refuerzan la sintonía ideológica. En las últimas semanas, Buenos Aires recibió también a funcionarios de alto nivel como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, y el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
De concretarse el ingreso al programa, el beneficio facilitaría el flujo turístico y comercial entre Argentina y Estados Unidos. No obstante, el país deberá cumplir con exigentes requisitos en materia de seguridad y control migratorio, en línea con las prioridades de la administración Trump, que busca reducir riesgos en sus fronteras y mantener un estricto monitoreo sobre los flujos internacionales.
