17 de junio de 2026

Inflación de mayo: la desaceleración celebrada por el Gobierno no logra frenar el avance del costo de vida

Sin embargo, detrás de la mejora estadística persiste una realidad que continúa golpeando el bolsillo de los argentinos: en los primeros cinco meses de 2026 los precios acumulan una suba de 14,7%, mientras que el incremento interanual alcanza el 33,2%.

La inflación de mayo se ubicó en 2,1%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), consolidando una tendencia de desaceleración respecto al 2,6% registrado en abril.

El dato oficial fue recibido con optimismo por el Gobierno nacional, que encuentra en la moderación de los índices una señal favorable para su estrategia económica. No obstante, diversos rubros esenciales para las familias mantuvieron aumentos por encima del promedio general, evidenciando que la desaceleración no implica una reducción de precios, sino un ritmo más lento de crecimiento.

Entre los sectores con mayores incrementos se destacó Comunicación, con una suba del 3,4% impulsada por ajustes en los servicios de telefonía, seguida por Educación, que avanzó 2,9%. En el otro extremo se ubicaron Prendas de vestir y calzado (0,3%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (0,8%), rubros que ayudaron a contener el índice final.

Uno de los componentes que más incidencia tuvo en la medición fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, una categoría clave para el consumo cotidiano. Los aumentos en panificados, cereales y productos lácteos volvieron a presionar sobre el presupuesto de los hogares, mientras que las verduras registraron fuertes incrementos estacionales. La carne, en cambio, mostró una evolución más moderada y contribuyó a amortiguar el impacto general.

La radiografía de precios también refleja importantes diferencias regionales. El Noreste argentino registró la mayor variación mensual, con un 2,6%, impulsada por subas en alquileres y gas en garrafa. La Patagonia, por su parte, fue la región con menor incremento, alcanzando el 1,7%.

En paralelo, el Índice de Precios al Consumidor de la Ciudad de Buenos Aires también marcó un 2,1% durante mayo, reforzando la percepción de una desaceleración inflacionaria. Sin embargo, economistas advierten que la estabilidad de algunos indicadores convive con aumentos persistentes en servicios, salud y alimentos, sectores que tienen un peso determinante en el gasto familiar.

Aunque la inflación mensual muestra signos de moderación y se ubicó apenas por encima de las estimaciones privadas, el desafío continúa siendo recuperar el poder adquisitivo perdido. Los precios siguen avanzando y, para millones de argentinos, la sensación cotidiana dista de reflejar el alivio que exhiben los indicadores oficiales.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *