Wado de Pedro busca blindar AySA y frenar su privatización: el agua como derecho y disputa política
La iniciativa surge en reacción a los decretos presidenciales 493 y 494/25, que habilitan la venta de la compañía, y abre un nuevo capítulo en la tensión entre el oficialismo y la oposición en torno a los servicios públicos estratégicos.

El senador nacional Eduardo “Wado” de Pedro presentó este sábado dos proyectos en el Senado para impedir la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y consolidar el control estatal sobre la empresa que abastece de agua potable y saneamiento a millones de usuarios del Área Metropolitana.
Uno de los proyectos declara a AySA como “empresa de interés público y estratégico para el desarrollo humano” y prohíbe expresamente cualquier intento de “privatización, concesión o cesión de su capital accionario”. Además, establece que cualquier modificación de su objeto social o desprendimiento de activos deberá contar con una mayoría agravada de dos tercios en el Congreso.
“El agua es un recurso natural escaso y estratégico, y es un derecho humano del cual dependen la vida, la salud y el desarrollo de nuestro pueblo”, sostuvo De Pedro, quien definió la iniciativa como una medida para garantizar la soberanía hídrica y proteger la infraestructura estatal. “AySA no es sólo una empresa: es salud pública y desarrollo para millones de familias”, remarcó.
El legislador también presentó un proyecto de declaración que repudia los decretos presidenciales que habilitan la privatización, al considerar que “constituyen un retroceso en la protección del derecho humano esencial de acceso al agua potable segura y al saneamiento cloacal”.
Según cifras difundidas por el bloque de Unión por la Patria, durante su gestión estatal AySA amplió la cobertura de agua potable a más de 4,5 millones de personas y extendió el acceso a la red cloacal a 3,6 millones, alcanzando actualmente una cobertura del 85% en agua y del 70% en saneamiento.
Análisis: un debate que combina ideología, negocios y derechos humanos
La movida de Wado de Pedro busca tensionar el escenario legislativo en un tema sensible: el control de los servicios públicos esenciales. La privatización de AySA, defendida por el Ejecutivo como parte de un plan de “reducción del gasto y eficiencia”, choca con una narrativa que coloca el acceso al agua en el plano de los derechos fundamentales.
En el trasfondo, la disputa excede lo técnico: se trata de definir el rol del Estado en sectores estratégicos, en un contexto de ajuste fiscal y apertura económica. El agua, como bien escaso, introduce además un componente geopolítico y ambiental que complejiza el debate. ¿Puede la lógica de mercado garantizar la universalidad del servicio o se corre el riesgo de exclusión para los sectores más vulnerables?
El Congreso será el escenario donde estas preguntas encuentren, o no, respuestas. Por lo pronto, la iniciativa cuenta con el respaldo de once senadores de UxP, lo que anticipa un pulso legislativo cargado de simbolismo en medio de un clima político polarizado.
