Victoria Villarruel en Viernes Santo habló de «soportar los desprecios» y «traiciones»
A través de sus redes sociales, la titular del Senado compartió una reflexión por el Viernes Santo que, aunque enmarcada en el contexto religioso, incluyó frases que fueron interpretadas como una posible alusión a su relación con el presidente Javier Milei y su círculo más cercano.

En plena Semana Santa y en medio de la creciente tensión interna en el Gobierno, la vicepresidenta Victoria Villarruel publicó un mensaje cargado de simbolismo y lecturas políticas.
«Que aprendamos de Dios hecho Hombre a cargar nuestras cruces, soportar los desprecios y levantarnos nuevamente ante el peso de nuestro madero», escribió Villarruel en su cuenta de X (ex Twitter), apelando a un tono introspectivo y espiritual, pero sin dejar de mencionar conceptos como «desprecios», «traiciones» e incluso «escarnio e insultos».
“Que el escarnio, los insultos, las traiciones no nos distraigan de lo importante en esta vida”, agregó la vicepresidenta en otro tramo de su publicación, generando interpretaciones entre analistas políticos y en la opinión pública sobre una posible crítica velada al oficialismo.
Internas sin disimulo
El mensaje llega en un contexto de marcada distancia entre Villarruel y el presidente Milei, con quien mantiene una relación institucional tensa desde hace meses. Según trascendidos, la vicepresidenta ha sido excluida de las decisiones clave del Ejecutivo, siendo marginada por el denominado “triángulo de hierro” que integran el propio Milei, su hermana Karina y el asesor Santiago Caputo.
Villarruel, que inicialmente fue una figura clave en la fórmula presidencial, ha comenzado a marcar diferencias en temas sensibles como la política de seguridad, el rol de las Fuerzas Armadas y, más recientemente, en cuestiones vinculadas al Congreso. Su postura más institucional y menos confrontativa contrasta con el estilo disruptivo del presidente.
Religión y política, un mensaje con doble lectura
Aunque el texto publicado por la vicepresidenta puede ser interpretado como una reflexión religiosa propia de la fecha, no son pocos los que leen entre líneas una crítica al trato recibido dentro del Gobierno. En Semana Santa, una festividad que evoca el sufrimiento, la traición y el sacrificio, Villarruel eligió expresarse con palabras que parecen ir más allá de lo espiritual.
La publicación se suma a una serie de gestos recientes con los que Villarruel busca reafirmar su perfil político y diferenciarse del oficialismo más duro, incluso cuando las tensiones internas aún no se traducen en una ruptura formal.
