Venezuela rechaza sanciones de Canadá y acusa a Argentina de complicidad en planes terroristas
La administración venezolana consideró que este acto evidencia «su papel servil a los intereses de Estados Unidos» y subrayó que las sanciones no hacen más que contribuir al «descrédito internacional» de Canadá.

El Gobierno de Venezuela expresó este martes su enérgico rechazo a las sanciones impuestas por Canadá contra cinco funcionarios venezolanos, calificando las medidas de «ilegales» y parte de un intento fallido de presión por parte de Ottawa.
A través de un comunicado oficial, el Gobierno venezolano calificó de «humillantes» las acciones de Canadá y defendió la soberanía del país, afirmando que, mientras el Gobierno canadiense se «arrodilla», Venezuela sigue firme en la defensa de la voluntad de su pueblo y el respeto al Estado de Derecho. Además, el comunicado reiteró que Venezuela no cedería ante «chantajes externos ni injerencias vergonzosas», un mensaje claro hacia los aliados de Estados Unidos en la región.
El canciller Yván Gil acusa a Argentina de complicidad en planes terroristas
La respuesta del Gobierno venezolano no se limitó a las sanciones de Canadá. En declaraciones posteriores, el canciller de Venezuela, Yván Gil, acusó a las autoridades argentinas de ser cómplices en lo que calificó de «planes terroristas» contra su país. La acusación surge luego de la detención en Venezuela de un suboficial de la Gendarmería argentina, Nahuel Agustín Gallo, quien fue arrestado por supuestos vínculos con un intento de infiltración en territorio venezolano.
«Los desquiciados que gobiernan Argentina, el esperpento político de Javier Milei y Patricia Bullrich fueron descubiertos con las manos en la masa tratando de introducir elementos violentos en Venezuela», declaró Gil, refiriéndose a las autoridades argentinas. En su denuncia, el canciller resaltó que los planes de los responsables fueron descubiertos gracias a las «innumerables pruebas físicas» que dejaron atrás, las cuales, según él, comprometen seriamente a los altos funcionarios argentinos.
El Gobierno de Venezuela asegura que el suboficial detenido está siendo procesado con «pleno respeto al Estado de Derecho y la justicia venezolana». Gil instó a las autoridades argentinas a «dejar la desesperación» y asumir las consecuencias de lo que considera un acto vergonzoso para el pueblo argentino.
Diosdado Cabello y la detención de Nahuel Gallo
El lunes, el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, también abordó la situación, confirmando la detención de Gallo y reafirmando las acusaciones de conspiración contra el Gobierno venezolano. En sus declaraciones, Cabello calificó la intervención de las autoridades argentinas de un «grave error» y cuestionó las intenciones del gendarme detenido. «¿Qué venía a hacer aquí en Venezuela? ¿Y cuál era su tarea?», preguntó Cabello, sugiriendo que en su momento se revelará la verdadera misión del suboficial en el país.
Cabello también respondió a las amenazas de la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, quien había declarado que su país no dudaría en defenderse ante cualquier agresión, incluso llegando a insinuar una posible confrontación con Venezuela. Cabello pidió que Argentina «deje de hacer amenazas» y recordó que Venezuela tiene el derecho de defender su soberanía ante cualquier tipo de injerencia externa.
La creciente tensión entre Venezuela y Argentina
El episodio de la detención del suboficial de la Gendarmería argentina ha exacerbado las tensiones entre Venezuela y Argentina, dos países que, aunque han mantenido una relación compleja en los últimos años, ahora se encuentran en el centro de una disputa política y diplomática.
El Gobierno de Nicolás Maduro ha reiterado su postura firme frente a lo que considera intervenciones extranjeras en sus asuntos internos. En tanto, la detención de Gallo ha generado fuertes reacciones en Argentina, especialmente por parte de la oposición, que ha utilizado el incidente para cuestionar la política exterior del presidente Alberto Fernández. La situación también ha tenido repercusiones dentro de la coalición de Gobierno, donde algunos sectores consideran que el manejo de la crisis diplomática con Venezuela podría afectar la relación bilateral.
Sanciones de Canadá: ¿Una estrategia fallida?
Las sanciones de Canadá, que afectan a cinco funcionarios del Gobierno venezolano, han sido vistas por Caracas como parte de una estrategia más amplia de presión internacional impulsada por Estados Unidos. Venezuela ha denunciado en reiteradas ocasiones lo que considera un ataque contra su soberanía, argumentando que las sanciones y las injerencias externas buscan debilitar su Gobierno y desestabilizar la región. Las medidas adoptadas por Ottawa se suman a las sanciones impuestas por otros países de la región, que buscan aislar al régimen de Nicolás Maduro.
En respuesta, el Gobierno venezolano ha asegurado que las sanciones no tienen impacto real sobre su capacidad de gobernar y que, por el contrario, refuerzan la determinación del país de mantenerse en el camino de la soberanía y la independencia.
