Venezuela afirmó estar preparado para una «guerra prolongada» ante refuerzo militar de Estados Unidos en la región
En declaraciones transmitidas por la cadena estatal ‘Venezolana de Televisión (VTV)’, Cabello aseguró que «este pueblo está preparado y, para sorpresa de muchos lacayos, incluso sectores opositores se han unido en la defensa de la patria». Además, enfatizó que el gobierno de Nicolás Maduro está preparado para resistir cualquier conflicto de larga duración.

El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó este miércoles que su país está listo para afrontar una posible «guerra prolongada», en medio de la escalada de tensiones con Estados Unidos, que en las últimas semanas ha incrementado su presencia militar en aguas del Caribe.
El ministro también comentó que la defensa del país «se vale todo, menos hacerse el pendejo para no defenderla», apuntando a la determinación del gobierno venezolano ante lo que calificó como una amenaza inminente. Estas declaraciones se producen en un contexto de creciente tensión con Washington, que ha acusado al régimen de Maduro de estar involucrado en el narcotráfico y de orquestar envíos de drogas a Estados Unidos, en lo que el gobierno estadounidense ha denominado una «guerra asimétrica».
Recientemente, la Administración Trump designó al Tren de Aragua y al Cártel de los Soles, dos organizaciones narcotraficantes con base en Venezuela, como «grupos terroristas» y elevó la recompensa por la captura del presidente Maduro a 50 millones de dólares. Paralelamente, el Pentágono ha desplegado en el Caribe buques, submarinos y unos 4,000 marines para reforzar sus operaciones contra el narcotráfico, incluida vigilancia aérea y naval que, según fuentes oficiales, se extenderá durante varios meses.
Por su parte, el mandatario venezolano ha instado a la población a prepararse para una posible incursión estadounidense, llamando a los ciudadanos a integrarse en la Milicia Nacional Bolivariana, iniciativa que ha contado con la respuesta de miles de venezolanos.
En el ámbito regional, tras el envío de diez cazas F-35 por parte de Estados Unidos a la zona, el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, visitó Puerto Rico para supervisar las tropas y asegurar que estas maniobras forman parte de una estrategia para proteger los intereses nacionales y luchar contra los cárteles de droga.
Días antes, el presidente Donald Trump informó que una lancha presuntamente proveniente de Venezuela fue hundida frente a Trinidad y Tobago, con 11 tripulantes fallecidos, en una operación que Estados Unidos calificó como parte de su lucha contra el narcotráfico en la región.
Cabello niega vínculos con narcotráfico y acusa a Trinidad y Tobago de responsabilidad
En respuesta a estas acusaciones, Cabello negó que Venezuela tenga relación alguna con actividades de narcotráfico y afirmó que la presencia militar estadounidense en la región «no tiene nada que ver con droga». «Venezuela no produce droga, no siembra coca ni marihuana; el tránsito es despreciable. Nosotros tenemos petróleo, gas, oro, coltán, pero sobre todo, dignidad», señaló.
El ministro también responsabilizó a la primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, por la operación contra la lancha, acusándola de tener «muchísima responsabilidad» en el incidente y denunciando que su gobierno «condena a muerte a cualquier pescador» que salga a pescar en la región. Persad-Bissessar, por su parte, informó que Trinidad y Tobago no buscará recuperar los cuerpos de los supuestos narcotraficantes y que deportará a 200 venezolanos que permanecen en sus cárceles, argumentando que los recursos de su guardia costera serán destinados a proteger las fronteras del país.
Estas tensiones continúan alimentando la incertidumbre en la región, mientras Venezuela reafirma su postura de resistencia ante lo que considera una agresión externa.
