Una sanción cambió el resultado de Colapinto en Barcelona: perdió dos posiciones tras revisión de la FIA
Una actuación que inicialmente había dejado un balance plenamente positivo terminó condicionada por una decisión reglamentaria que modificó el resultado final y dejó al piloto argentino con menos puntos de los que había conseguido sobre el asfalto catalán.

Lo que había sido una destacada actuación de Franco Colapinto en el Gran Premio de Barcelona sufrió una modificación horas después de finalizada la carrera. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) aplicó una sanción al piloto argentino y alteró la clasificación oficial, relegándolo del octavo al décimo puesto.
El representante de Alpine había cruzado la bandera a cuadros en la octava posición, un resultado que significaba una valiosa cosecha de puntos para la escudería francesa tras un fin de semana complejo. Sin embargo, una investigación posterior de los comisarios deportivos derivó en una penalización de diez segundos por una infracción cometida durante un período de bandera amarilla.
Según determinó la FIA, Colapinto no redujo la velocidad de manera suficiente al atravesar una zona señalizada con precaución, incumpliendo los protocolos de seguridad establecidos en el reglamento deportivo. La decisión se basó en el análisis de datos de telemetría, registros de cronometraje, posicionamiento GPS, comunicaciones por radio y cámaras a bordo, además de las declaraciones del piloto y representantes del equipo.
El informe oficial reconoció que el argentino reaccionó ante la bandera amarilla y disminuyó parcialmente su ritmo. No obstante, los comisarios concluyeron que esa reducción no fue lo suficientemente significativa dentro del sector afectado y, por lo tanto, no cumplió con los parámetros exigidos por la normativa.
La penalización permitió que Liam Lawson y Arvid Lindblad avanzaran una posición en la clasificación final, ocupando el octavo y noveno lugar respectivamente. De esta manera, Colapinto quedó décimo, aunque logró mantenerse por delante de Gabriel Bortoleto.
Además del recargo de tiempo, el piloto argentino recibió un punto de penalización en su superlicencia, alcanzando un total de dos unidades acumuladas en los últimos doce meses.
Más allá de la sanción, el episodio refleja el nivel de rigurosidad con el que la FIA controla las situaciones de bandera amarilla, consideradas fundamentales para garantizar la seguridad de pilotos y comisarios en pista. Para Colapinto y Alpine, la resolución representó un golpe deportivo importante, ya que redujo la recompensa obtenida tras una carrera en la que el argentino había mostrado consistencia, buen ritmo y capacidad para mantenerse en la zona de puntos.
