Trump exige a los miembros de la OTAN un aumento del gasto en Defensa al 5% del PIB
Esta cifra, que duplica el objetivo actual del 2%, fue objeto de críticas por parte de varios políticos alemanes, quienes consideran la propuesta poco realista y potencialmente desestabilizadora.

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender el debate sobre el gasto en Defensa de los países europeos miembros de la OTAN, al proponer que estos eleven su inversión hasta el 5% de su Producto Interior Bruto (PIB).
En una rueda de prensa celebrada el martes por la noche en su residencia de Mar-a-Lago, Florida, Trump expresó su descontento con las contribuciones de Europa a la defensa colectiva. «Todos pueden permitírselo, pero deberían estar pagando el 5%, no el 2%,» afirmó el presidente electo, subrayando que los miembros de la OTAN deben asumir un mayor compromiso financiero.
Actualmente, ningún país miembro de la Alianza alcanza el 5% de gasto en Defensa. Según datos de la OTAN, Polonia lidera la lista con un 4,12%, seguida por Estonia con un 3,43% y Estados Unidos con un 3,38%. Estas cifras dejan claro que la mayoría de los aliados están lejos de cumplir con la nueva exigencia planteada por Trump.
La reacción en Alemania no se ha hecho esperar. Ralf Stegner, miembro del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), calificó los comentarios del presidente electo como «delirantes y absolutamente insensatos» a través de un post en Facebook. «No necesitamos más armas en el mundo», añadió, reflejando el descontento que su propuesta ha suscitado.
Por su parte, Marcus Faber, presidente de la Comisión de Defensa del Parlamento alemán, coincidió en que el 5% es excesivo. Faber abogó por un nuevo objetivo que supere el 2%, pero sugirió que un 3% sería más apropiado y debería ser decidido por consenso entre los miembros de la Alianza.
Marie-Agnes Strack-Zimmerman, política del Partido Democrático Libre (FDP), también se mostró crítica. «Aquí no estamos en un bazar,» afirmó, sugiriendo que Trump, al verse a sí mismo como un negociador, busca que el aumento del gasto beneficie principalmente a la industria estadounidense. «Pero, por favor, no se invente una cifra de la nada,» agregó.
Este último planteamiento de Trump no es una novedad; durante su primera presidencia, ya había amenazado con retirarse de la OTAN si los aliados europeos no incrementaban su inversión en defensa. La propuesta actual reabre un debate que podría tener repercusiones significativas en las relaciones transatlánticas y la cohesión de la Alianza.
