Trump descarta por ahora un acuerdo con Irán y endurece sus exigencias en plena escalada regional
Mientras tanto, el conflicto continúa dejando un saldo humano significativo. Según cifras oficiales iraníes, los ataques iniciales provocaron más de 1.200 muertos, entre ellos funcionarios del gobierno y altos mandos militares. En respuesta, Teherán lanzó misiles y drones contra posiciones israelíes y estadounidenses en diferentes puntos de la región, lo que mantiene abierto un escenario de alta inestabilidad geopolítica.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a enfriar las expectativas de una salida diplomática al conflicto con Iran al afirmar que las condiciones actuales de negociación no resultan aceptables para su administración. En medio de la tensión creciente en Middle East, el mandatario sostuvo que, aunque Teherán estaría dispuesto a discutir un alto el fuego, Washington no ve todavía bases suficientes para avanzar en un entendimiento.
Durante una entrevista con la cadena NBC, Trump señaló que las propuestas existentes “no son lo suficientemente buenas” y remarcó que cualquier eventual acuerdo deberá asentarse sobre condiciones “muy sólidas”. Aunque evitó detallar los términos exactos que exige su gobierno, dejó claro que uno de los puntos centrales sería la renuncia total de Irán a su programa nuclear.
El planteo llega en un contexto marcado por la escalada militar iniciada tras la ofensiva del 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron ataques contra objetivos iraníes. Desde entonces, el conflicto se ha extendido con intercambios de misiles, drones y operaciones militares indirectas en varios puntos de la región.
En su análisis de la situación militar, Trump minimizó la capacidad ofensiva de Irán y aseguró que el país persa cuenta con recursos limitados para responder. Según el mandatario, Teherán solo podría recurrir a misiles de corto alcance o minas navales, amenazas que, a su juicio, las fuerzas estadounidenses pueden neutralizar rápidamente.
El presidente también afirmó que gran parte del arsenal iraní ya habría sido destruido y que la infraestructura militar del país se encuentra seriamente debilitada. En esa línea, pronosticó que en pocos días las capacidades bélicas de Irán podrían quedar prácticamente inutilizadas.
Otro de los ejes de la estrategia estadounidense se centra en la seguridad del Strait of Hormuz, uno de los corredores energéticos más importantes del mundo. Trump explicó que su gobierno trabaja con distintos países para garantizar que el tránsito marítimo en esa zona continúe sin interrupciones, ante las amenazas iraníes de bloquear el paso.
El mandatario incluso planteó la posibilidad de crear una misión naval internacional destinada a custodiar la ruta petrolera. Entre los países que mencionó como posibles participantes figuran China, France, Japan, South Korea y United Kingdom, aunque no precisó cuándo podría concretarse esa iniciativa.
En paralelo al frente diplomático y militar, el mandatario también se refirió a la incertidumbre política dentro de Irán tras la reciente designación de Mojtaba Khamenei como nuevo líder supremo luego de la muerte de su padre, Ali Khamenei. Trump aseguró que existen dudas incluso sobre si el nuevo dirigente continúa con vida, luego de versiones sobre posibles heridas sufridas durante los ataques.
Las especulaciones crecieron tras declaraciones del secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien sugirió que el líder iraní podría estar gravemente herido. El funcionario también puso en duda la autenticidad de un reciente comunicado atribuido al nuevo jefe político-religioso del país.
