Trump celebra la reapertura del estrecho de Ormuz por Irán y rechaza la ayuda de la OTAN
Minutos después, el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó su agradecimiento en sus redes sociales, afirmando que Irán ha anunciado que el estrecho está totalmente abierto y listo para su paso.

El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, anunció el viernes en una publicación en X que el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz está «completamente abierto durante el resto del período de alto el fuego».
«¡GRACIAS!», escribió Trump en su plataforma Truth Social.
El mandatario estadounidense también aclaró que el bloqueo naval de EE. UU. sobre los barcos y puertos iraníes continúa en vigor, hasta que la transacción con Irán esté «completada al 100 %», y añadió que este proceso debería ser «muy rápido, ya que la mayoría de los puntos ya se han negociado».
Asimismo, Trump rechazó una propuesta de la OTAN para colaborar en la seguridad del estrecho tras el anuncio iraní, enviando un mensaje contundente: «¡Manténganse al margen!». En su publicación en Truth Social, señaló que la alianza solo quiere «llenar sus barcos de petróleo» y calificó a la OTAN como un «tigre de papel» que no sirvió de ayuda cuando realmente fue necesaria.
Estos movimientos parecen señalar una posible resolución positiva en la crisis del estrecho de Ormuz, en medio de un posible diálogo entre EE. UU. e Irán mediado por Pakistán. Sin embargo, el anuncio iraní sugiere que Irán podría seguir controlando el tráfico marítimo, a pesar del bloqueo impuesto por Estados Unidos tras los ataques aéreos en la región.
El estrecho de Ormuz, que antes registraba el tránsito de una quinta parte de los suministros mundiales de petróleo y gas natural licuado, ha estado casi completamente bloqueado desde el inicio de la escalada bélica con Irán, el 28 de febrero. La imposición del bloqueo naval por EE. UU. entró en vigor el lunes, con advertencias de Trump de que cualquier buque que intente romperlo sería «eliminado».
Trump también afirmó que la Armada de Irán ha sido prácticamente destruida, con 158 buques «aniquilados», dejando en duda la capacidad militar de Irán en la zona.
La situación ha provocado un aumento en los precios de la energía en todo el mundo, y la Agencia Internacional de la Energía advirtió que Europa podría tener solo unas semanas de combustible restante si los suministros continúan bloqueados.
