Tras asistir al funeral de Francisco, Javier Milei almorzó con Giorgia Meloni en Roma
Tras participar del funeral del papa Francisco en la Plaza de San Pedro, el presidente argentino, Javier Milei, compartió un almuerzo privado con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. El encuentro, que no fue abierto a la prensa, consolida la afinidad política y personal entre ambos líderes, quienes ya habían mantenido varias reuniones previas.

Milei asistió a la ceremonia fúnebre acompañado por su hermana y secretaria general, Karina Milei; el canciller Gerardo Werthein; el ministro del Interior, Guillermo Francos; la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich; la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, y el vocero presidencial, Manuel Adorni. Todos respetaron el riguroso protocolo de vestir de luto, en consonancia con el solemne homenaje al pontífice.
Desde Roma, el jefe de Estado destacó que Francisco lo había «perdonado» por los exabruptos cometidos antes de ser electo presidente, gesto que consideró de enorme valor personal. Milei ocupó un lugar de privilegio durante el funeral, sentado junto a Meloni y otras autoridades internacionales.
Aunque no trascendieron los temas abordados durante el almuerzo, fuentes oficiales italianas confirmaron el encuentro. Según había anticipado el propio Milei en una entrevista radial, la agenda incluía cuestiones de «geopolítica internacional» y la defensa de «los valores de Occidente», un eje recurrente en los diálogos bilaterales entre ambos mandatarios.
La relación entre Milei y Meloni se ha fortalecido en el último tiempo, marcada por una sintonía ideológica en temas como soberanía nacional, defensa de la libertad económica y valores tradicionales. En noviembre pasado, la líder italiana había visitado Buenos Aires para profundizar la cooperación entre ambos países.
En redes sociales, circuló una fotografía en la que se ve a Milei abrazando afectuosamente a Meloni al llegar a la Plaza de San Pedro, una imagen que refleja la cercanía entre ambos y que rápidamente se viralizó.
Antes de regresar a la Argentina, el presidente argentino tiene previsto mantener nuevos encuentros con autoridades del gobierno italiano, en el marco de una visita que combina diplomacia, simbolismo y estrategia internacional.
