8 de mayo de 2026

Tragedia en Salta: quisieron seguir produciendo con el cuerpo de un trabajador en una máquina

La tragedia expone de forma cruda el retroceso en derechos laborales en un contexto donde el Gobierno nacional impulsa desregulaciones, mientras desde el sector empresarial se redobla la presión para reformar convenios colectivos. En este caso, el costo fue el más alto posible: una vida humana. ¿Cuál es el límite entre la producción y la dignidad? En Cerámica Alberdi, parece haberse perdido por completo.

Un trágico accidente en la planta de Cerámica Alberdi, en Salta, dejó al descubierto la brutal desprotección laboral y la lógica empresarial que privilegia la producción por sobre la vida.

Un operario falleció en el sector de molienda mientras realizaba tareas de mantenimiento con la planta en funcionamiento, y según denunció el delegado gremial Sebastián Pineda, la empresa pretendía continuar con la producción sin retirar el cuerpo de la víctima.

“Querían seguir produciendo con el cuerpo del compañero en la máquina de molienda”, afirmó Pineda en declaraciones a AM750. Según detalló, fueron los propios trabajadores, junto al secretario general del sindicato ceramista Antonio Gerez, quienes se vieron obligados a frenar la planta ante la negativa de los responsables jerárquicos. “No podían sacar el cuerpo porque quedó estancado en los molinos. Recursos Humanos solo quería parar la parte de Molienda para seguir produciendo”, denunció.

El hecho provocó una inmediata huelga por parte del Sindicato de Obreros de la Industria Cerámica (SOIC), que denunció no solo la falta de condiciones de seguridad, sino también una política empresarial sistemática de precarización. La empresa es propiedad de Martín Rappallini, flamante presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), quien apenas días antes del accidente pedía en medios una reforma laboral “para generar incentivos a la contratación”, sin mencionar los estándares de seguridad mínimos que su propia compañía incumple.

“Ya hubo otros accidentes graves en su planta de José C. Paz. No solo rebajan los salarios reales al negarse a cerrar paritarias, sino que además priorizan la rentabilidad por encima de la vida y la seguridad de los trabajadores”, expresó la Federación Obrera Ceramista de la República Argentina (FOCRA) en un comunicado.

Desde la FOCRA, el secretario gremial Pedro Linares apuntó directamente contra la lógica empresarial que representa Rappallini: “Este hecho muestra el desprecio que tienen por la vida de los compañeros. Exigimos justicia, condiciones dignas y seguridad en todos los lugares de trabajo”.

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