27 de mayo de 2026

Trabajadores palestinos expulsados desde Israel acusan a las autoridades israelíes de maltratos y torturas

Los trabajadores palestinos expulsados la semana pasada a Gaza desde Israel acusaron a las autoridades israelíes de «tortura». Señalaron que los obligaron a desnudarse, los encerraron en jaulas, los golpearon con saña y, de acuerdo al relato de uno de ellos, les aplicaron descargas eléctricas.

Foto: Ibraheem Abu Mustafa/Reuters

«Nos quebraron y nos golpearon con porras y palos metálicos… nos humillaron… nos hicieron pasar hambre, no nos dieron ni comida ni agua», relató a CNN Muqbel Abdullah Al Radia, uno de los trabajadores.

CNN habló con Abdullah Al Radia y otros ocho hombres que este viernes regresaron a Gaza a través del paso fronterizo de Kerem Shalom, en el sur de Israel. Al Radia, originario de Beit Lahiya, un pueblo del norte de Gaza, dijo a CNN que estaba trabajando en Israel, como tantos miles de palestinos de Gaza con permiso para hacerlo, cuando comenzó la guerra.

La mayoría de los trabajadores de Gaza en Israel se dedican a la construcción o la agricultura. Suelen pasar semanas fuera de casa, en lugar de desplazarse diariamente, razón por la cual muchos se encontraban en Israel cuando Hamas lanzó su ataque terrorista el sábado 7 de octubre.

Al Radia cuenta que, en cuanto empezó la guerra, él y otros trabajadoresde Gaza huyeron a Rahat, ciudad beduina de mayoría árabe del sur de Israel, donde, según dice, fueron entregados al ejército israelí por los residentes locales.

«(Los militares) nos quitaron los teléfonos y el dinero, no podíamos comunicarnos con nuestras familias, nos daban comida en el suelo en bolsas de plástico», relata.

Cuando se produjo el primer ataque de Hamas contra Israel, el 7 de octubre, los medios de comunicación israelíes informaron de los temores iniciales de que entre los trabajadores con permiso hubiera combatientes de Hamas, aunque un funcionario de seguridad israelí dijo posteriormente a CNN que los hombres fueron detenidos por encontrarse en Israel ilegalmente tras la revocación de sus permisos de trabajo, no por sospechas de actividad terrorista.

El funcionario de seguridad dijo que, en algunos casos, su detención también fue por su propia protección, ya que corrían el riesgo de sufrir violencia por parte de las comunidades israelíes.

Seis organizaciones de derechos humanos de Israel interpusieron una demanda ante el Tribunal Superior de Israel alegando que estas detenciones se produjeron «sin autoridad legal y sin fundamento jurídico».

Gisha, organización israelí sin fines de lucro centrada en la protección de la libertad de circulación de los palestinos y uno de los grupos impulsores de la petición, afirmó en un comunicado la semana pasada que tenía «motivos para creer que las condiciones de reclusión en estos centros eran extremadamente terribles, y que los detenidos eran objeto de gran violencia física y malos tratos psicológicos, además de estar recluidos en condiciones inhumanas».

Muchos de los trabajadores dicen que no tenían ni idea de adónde los habían llevado. Según la Palestinian Prisoners Society, organización de derechos humanos con sede en la Ribera Occidental ocupada, muchos de ellos fueron recluidos en dos centros de detención: uno en Ofer, cerca de Ramala, y otro en Salem, cerca de Yenín.

Otro trabajador de Beit Lahiya, Mahmoud Abu Darabeh, también describió palizas por parte de lo que, según él, eran fuerzas israelíes.

Abu Darabeh dijo que fue detenido el segundo día de la guerra. «Nos metieron en jaulas como a perros, nos golpearon, nos insultaron, no les importó si la gente estaba enferma o no, algunos de nosotros estábamos heridos, se les pudrieron los pies porque no recibieron tratamiento médico», dijo.

Los hombres se enfrentaron a interrogatorios diarios de las autoridades israelíes en los que les preguntaban por sus hogares y familiares, explicó Abu Darabeh.

«Si tienes un familiar que es agente de policía de Hamas, te pegan. Conozco a gente a la que le rompieron completamente el tórax, algunos murieron torturados», declaró a CNN.

También describió cómo algunos de los trabajadores murieron durante la detención y al cruzar a Gaza.

«Algunas personas murieron en el camino porque fueron golpeadas y sometidas a descargas eléctricas», dijo Abu Darabeh. Afirmó que vio personalmente cómo electrocutaban a otros que estaban detenidos con él.

Un funcionario de seguridad israelí dijo a CNN que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) tenían conocimiento de varios incidentes de «abusos» a trabajadores de Gaza por parte de soldados de las FDI.

«Ha habido casos de abusos hacia los detenidos fuera de los centros de detención oficiales. Estos casos se trataron con mucha seriedad y se aplicaron medidas disciplinarias», dijo el funcionario a través de un traductor, afirmando que, hasta donde sabe, cuatro soldados fueron retirados de las FDI tras incidentes de abusos y otros dos fueron enviados a prisión militar por su conducta.

Cuando se le preguntó si alguno de los detenidos había muerto como consecuencia de los malos tratos, el funcionario dijo que tenían conocimiento de dos muertes de trabajadores de Gaza que habían sido detenidos, pero afirmó que estos fallecimientos eran consecuencia de problemas de salud crónicos y de larga duración que estos trabajadores tenían antes de entrar en Israel, no el resultado de malos tratos.

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