Textiles marplatenses alertan: la apertura económica de Milei es más peligrosa que la de los 90
El sector textil de Mar del Plata volvió a encender las alarmas frente al rumbo económico del gobierno de Javier Milei. Guillermo Fasano, presidente de la Cámara Textil local, advirtió que la apertura comercial impulsada desde Casa Rosada pone en jaque a la industria de manera incluso más grave que en la década del 90.

La comparación no es menor: aquel ciclo de liberalización y convertibilidad devastó a la industria nacional, pero Fasano remarca que el presente ofrece un escenario todavía más adverso.
“En los 90 había productos importados, pero la cadena comercial seguía funcionando. Hoy, un consumidor puede comprar desde su celular y recibir el producto directo desde China, sin intermediarios”, explicó en diálogo con Radio Brisas.
Esa modalidad, sumada a la caída del consumo interno, deja a las fábricas locales en una situación de indefensión inédita.
Los efectos ya son palpables: caen las ventas, disminuye la facturación, se ajustan las horas laborales y proliferan las suspensiones y despidos en diferentes talleres y plantas de la ciudad. Lo que se presenta como una modernización del comercio global, en la práctica se traduce en pérdida de empleo y precarización de la cadena productiva nacional.
El dirigente fue contundente al señalar que detrás de este cuadro hay una decisión política deliberada. “Hay una decisión política de bajar la inflación aunque eso implique pérdida de puestos de trabajo”, afirmó, dejando en claro que el costo social recae sobre los trabajadores y pequeños empresarios que sostienen la industria local.
La pregunta de fondo es qué modelo de país se construye cuando la lógica de la competencia global se impone sin resguardo para la producción nacional. Si en los 90 los textiles sobrevivieron a duras penas frente al aluvión importador, hoy el desafío es aún mayor: competir contra plataformas digitales que borran de un plumazo al comerciante de barrio, al distribuidor y al industrial.
“Veremos en un año si esto persiste”, advirtió Fasano. La industria textil de Mar del Plata, históricamente generadora de empleo, enfrenta el riesgo de un nuevo ciclo de vaciamiento, donde las promesas de eficiencia y modernización esconden un costo social que la sociedad argentina ya conoce demasiado bien.
