Tensiones calculadas: el Gobierno responde a Macri y se expone la estrategia electoral entre PRO y LLA
El telón de fondo de esta puesta en escena es la pelea por el control de la narrativa en el electorado de centroderecha, de cara a las elecciones legislativas de 2025. Así, lo que se muestra como un conflicto podría ser, en realidad, una táctica coordinada: tensar para atraer.

En medio de un cruce cada vez más visible entre referentes del PRO y La Libertad Avanza (LLA), el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, salió este martes al cruce de las declaraciones del expresidente Mauricio Macri contra Javier Milei.
El conflicto es menos una pelea real y más una puesta en escena con fines electorales. La confrontación discursiva entre ambos espacios estaría buscando captar a sectores desencantados con la gestión libertaria, reconduciéndolos hacia el macrismo.
Francos, en una entrevista con Cadena 3 Rosario, afirmó que Macri «perdió la compostura» y que está «exaltado y nervioso por poner en juego su reducto político permanente». Esta reacción, en el contexto del debate por la ley de Ficha Limpia —que fracasó en el Senado—, habría sido aprovechada por el PRO para montar una campaña que lo posicione como una alternativa moderada frente al oficialismo libertario.
El funcionario remarcó que «tanto Macri como la diputada Lospennato han montado una campaña electoral con este tema», apuntando directamente a una estrategia de diferenciación pública que, en paralelo, no descarta posibles alianzas en lo legislativo, particularmente en la provincia de Buenos Aires.
Francos fue claro en señalar que esta aparente confrontación no necesariamente obstaculiza un acuerdo entre ambos espacios: «Puede ser que la relación personal de Milei y Macri no tenga recomposición, pero eso no tiene que ver con lo que puedan resolver legisladores de ambos espacios».
La lectura política sugiere que la interna entre PRO y LLA se da en un marco cuidadosamente construido. De hecho, si se consideran las últimas cuatro elecciones provinciales, el PRO ganó en tres y LLA triunfó en la capital salteña, lo que refuerza la idea de una estrategia compartida más allá del tono confrontativo.
En este escenario, la supuesta disputa serviría para canalizar el descontento con el gobierno de Milei sin perder base electoral, facilitando un trasvase de votantes del oficialismo hacia el macrismo.
