Tensión en empresa Crucianelli: trabajadores ocupan la planta tras despidos y denuncian maniobras ilegales
La fábrica de sembradoras de Santa Fe enfrenta una crisis laboral tras cesantear a 11 empleados sin demostrar situación económica crítica. Reclaman la reincorporación o indemnizaciones completas.

Una fuerte protesta sacude a la empresa Crucianelli, una de las fábricas de maquinaria agrícola más importantes de Santa Fe, luego del despido de 11 trabajadores en condiciones que los gremios califican como irregulares. En respuesta, los empleados decidieron ocupar pacíficamente la planta industrial con el apoyo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en defensa de sus derechos y en reclamo de una solución inmediata.
La medida de fuerza fue resuelta en asamblea tras una reunión con representantes del Ministerio de Trabajo, luego de que los trabajadores fueran notificados de las cesantías bajo el amparo del artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo. Este artículo permite a las empresas en crisis pagar solo el 50% de la indemnización legal. Sin embargo, el punto de conflicto radica en que la firma no ha presentado documentación oficial que respalde una situación de crisis económica que justifique esa disposición legal.
“Desde el viernes nos comunicaron los despidos, pero no existe ninguna presentación oficial de crisis. No correspondería aplicar el artículo 247, ni tampoco pagar solo el 50% de las indemnizaciones. Hoy hay 11 familias en la calle sin un peso”, denunció Alcides Salgado, delegado gremial, en diálogo con Canal 10.
Aún más polémico fue el argumento esgrimido por los directivos de la empresa, quienes señalaron que las indemnizaciones deben ser cubiertas por un cliente “solidario”, figura que no tiene respaldo jurídico y fue rechazada de plano por los trabajadores y sus representantes. Para Salgado, este accionar “no tiene sustento legal y solo busca evadir responsabilidades”.
Desde la UOM advierten que este tipo de maniobras empresariales, donde se aplican mecanismos de crisis sin justificación ni aval estatal, sientan un peligroso precedente. “No solo están intentando despedir trabajadores con indemnizaciones reducidas, sino que además están desconociendo la vía legal correspondiente”, subrayan desde el gremio.
El conflicto en Crucianelli revela una tensión de fondo: en un contexto de incertidumbre económica, ciertas empresas están intentando anticiparse a posibles complicaciones reduciendo personal, aun sin haber demostrado formalmente estar en crisis. Este comportamiento erosiona los derechos laborales, pone en jaque la estabilidad de los trabajadores y evidencia la necesidad de una intervención más firme por parte de los organismos de control.
Mientras continúa la ocupación pacífica de la planta, los trabajadores esperan que la negociación con las autoridades derive en la reincorporación de los despedidos o, al menos, en el pago total de las indemnizaciones como marca la ley. En tanto, el conflicto pone sobre la mesa un debate clave: ¿hasta dónde pueden avanzar las empresas en nombre de la crisis sin transparentar sus verdaderas condiciones económicas?
Lo que sucede en Crucianelli podría convertirse en un caso testigo en el escenario laboral argentino, donde el equilibrio entre el derecho empresario y el derecho laboral vuelve a ser eje de disputa.
