13 de junio de 2026

Tailandia y Camboya acuerdan un alto el fuego a partir de la medianoche tras cinco días de enfrentamientos

Este anuncio llega después de cinco días de intensos enfrentamientos en la disputada frontera entre ambos países.

En un avance significativo hacia la paz, Tailandia y Camboya han alcanzado un acuerdo para establecer un «alto el fuego inmediato e incondicional» que entrará en vigor a partir de la medianoche, hora local, según anunció el lunes el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim.

Las naciones involucradas han acordado también convocar una reunión de comandantes regionales para el martes 29 de julio, en un esfuerzo por estabilizar la región y buscar una solución duradera. Malasia, mediador en las conversaciones, informó que tanto el primer ministro de Tailandia, Phumtham Wechayachai, como el primer ministro de Camboya, Hun Manet, se reunieron en Kuala Lumpur para coordinar los pasos a seguir.

Los enfrentamientos comenzaron el jueves pasado, cuando cinco soldados tailandeses resultaron heridos tras la explosión de una mina terrestre en la zona fronteriza. Desde entonces, ambos países se han culpado mutuamente, y la escalada del conflicto ha provocado al menos 35 muertos y más de 260.000 desplazados en ambos lados. La tensión también llevó a la degradación de relaciones diplomáticas, con la retirada de embajadores y un aumento en la preocupación internacional.

El conflicto ha despertado alarma a nivel global, con llamamientos urgentes a la calma. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Washington podría detener sus acuerdos comerciales con ambos países si las hostilidades continuaban, subrayando la gravedad de la situación.

La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) también hizo un llamado a Tailandia y Camboya para que encuentren una solución pacífica y eviten una mayor escalada. Los ministros de exteriores del bloque regional, que valoran la no agresión y el diálogo, expresaron su preocupación por la creciente cifra de víctimas, los desplazamientos masivos y la destrucción de propiedades públicas.

Mientras tanto, la población civil sigue sufriendo las consecuencias del conflicto. Más de 139.000 personas en Tailandia y 79.000 en Camboya han sido desplazadas, muchas de ellas ansiosas por regresar a sus hogares en medio de la incertidumbre.

Este acuerdo de alto el fuego marca un paso importante, pero la situación sigue siendo delicada y requiere esfuerzos continuos para alcanzar una paz duradera en la región.

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