Stellantis que fabrica Peugeot 208, 2008 y Partner detiene temporalmente la producción hasta marzo
La automotriz Stellantis confirmó la paralización de su planta de El Palomar, provincia de Buenos Aires, hasta el 2 de marzo, en un contexto de incertidumbre para la industria por el reciente cierre de la fábrica de neumáticos Fate.

En la planta bonaerense se producen los modelos Peugeot 208, 2008 y Partner, además del Citroën Berlingo, que verán interrumpida su fabricación durante la parada técnica programada.
La empresa precisó que la suspensión de operaciones —del 18 al 20 de febrero y del 23 al 27— se destinará a tareas de mantenimiento, readecuación operativa y a agilizar la logística de insumos necesarios para la reanudación de la producción.
Desde la compañía subrayaron que esta medida “no implica cambios en la estructura ni modificaciones en los planes futuros de la firma”, destacando su carácter estacional vinculado a la dinámica del mercado.
En términos laborales, los empleados bajo convenio recibirán el 70% de sus haberes durante la parada, de acuerdo con el acuerdo colectivo firmado con la Unión Obrera Metalúrgica a comienzos de febrero.
El anuncio se produce en un momento sensible para la industria automotriz argentina. En enero de 2026, la producción de vehículos alcanzó 20.998 unidades, una caída del 20,7% respecto a diciembre y del 30,1% frente a enero de 2025, según datos de la Asociación de Fabricantes de Automotores.
El retroceso responde tanto a factores logísticos como a un calendario productivo que concentró vacaciones en enero, a diferencia de años anteriores, y a tres días hábiles menos que el mismo mes del año anterior.
Con un cierre de 490.876 vehículos en 2025, la industria mostró una caída acumulada del 3,1% respecto al año previo. La combinación de estas variables, sumada al cimbronazo generado por el cierre de Fate, evidencia la vulnerabilidad de la cadena de suministro y la exposición de las terminales locales frente a interrupciones en insumos clave.
Martín Zuppi, CEO de Stellantis, mantiene una perspectiva positiva para el mercado: proyecta que la industria automotriz argentina podría crecer entre un 10% y 15% en 2026, aunque advierte que el camino dependerá de la recuperación de la producción y la estabilidad de la cadena de proveedores.
