Silencio en la Casa Rosada mientras crece el escándalo de coimas que salpica a Karina Milei y Lule Menem
El gobierno de Javier Milei atraviesa su momento más crítico desde la asunción del 10 de diciembre de 2023. La denuncia por un presunto esquema de coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) derivó en una crisis política que amenaza con perforar el núcleo de poder presidencial: la Secretaría General, que conduce su hermana Karina Milei.

La investigación judicial ya provocó la caída de Diego Spagnuolo, exdirector de la ANDIS, y abrió un frente que involucra directamente a Karina Milei y a Eduardo “Lule” Menem, uno de los operadores más influyentes del oficialismo.
Según la denuncia presentada en Comodoro Py, ambos aparecen nombrados en audios que describen un entramado de retornos en contratos estatales con la droguería Suizo Argentina.
El juez ordenó 15 allanamientos en las últimas horas, mientras en la Casa Rosada se respira un hermetismo absoluto. De acuerdo al periodista Mariano Ojeda (C5N), Karina Milei permanece reunida con su abogado y con Lule Menem para delinear la estrategia judicial y política ante un escándalo que ya escala a nivel nacional. La imagen de ambos encerrados en Balcarce 50, bajo un clima de máxima reserva, contrasta con la intensidad mediática que rodea al caso.
El propio Ojeda detalló que Martín Menem abandonó la Casa de Gobierno poco antes de que su primo Lule ingresara, y advirtió que no se registró la salida pública de Karina Milei, lo que alimenta las sospechas de que pudo haber utilizado accesos laterales para evitar a la prensa.
La denuncia, impulsada por el abogado Gregorio Dalbón, describe un esquema de cohecho, administración fraudulenta, negociaciones incompatibles con la función pública y asociación ilícita. Según la presentación, la droguería Suizo Argentina, propiedad de Eduardo Kovalivker, habría canalizado los pagos indebidos, con retornos del 3% sobre la facturación de medicamentos, una cifra que podría rondar los 800.000 dólares mensuales.
En la estructura señalada, Javier y Karina Milei aparecen como presuntos beneficiarios de los fondos desviados; Lule Menem y Spagnuolo, como intermediarios; y la droguería, como el engranaje que garantizaba el flujo de dinero.
Más allá de las derivaciones judiciales, el impacto político es evidente: el oficialismo enfrenta por primera vez una denuncia que toca directamente al círculo íntimo del Presidente. El silencio oficial, la falta de explicaciones públicas y las maniobras de encierro en la Casa Rosada parecen confirmar la magnitud de un escándalo que amenaza con erosionar el corazón mismo del proyecto libertario.
