Según informe de la UBA, el salario mínimo en Argentina sufrió una caída del 28% en 2024
El estudio, titulado Panorama del Empleo Asalariado Formal y de las Remuneraciones, indicó que el salario mínimo en la actualidad se encuentra en niveles inferiores a los registrados en 2001, en un contexto de aguda pérdida del poder adquisitivo.

Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advirtió que el salario mínimo en Argentina experimentó una drástica caída del 28% en términos reales durante el último año, un impacto directo de la inflación descontrolada y el aumento de tarifas en diversos servicios.
El informe detalló que, entre noviembre de 2023 y octubre de 2024, el Salario Mínimo, Vital y Móvil sufrió una baja del 28%, lo que refleja el fuerte impacto de la aceleración inflacionaria y las políticas de ajuste en tarifas y servicios.
Caída continua del poder adquisitivo
El informe también destacó que, en octubre de 2024, el poder adquisitivo del salario mínimo continuó su tendencia a la baja, con una reducción del 1,3% respecto al mes anterior. Este fenómeno es parte de una caída más extensa que comenzó a fines de 2023. En diciembre de ese año, el salario mínimo ya había experimentado una baja del 15%, a raíz de la aceleración de la inflación.
A pesar de una leve recuperación registrada en el mes de junio, cuando el salario mínimo subió un 4,3%, la tendencia de disminución volvió a tomar fuerza en los tres meses siguientes, lo que deja en evidencia la fragilidad de los ingresos de los trabajadores asalariados frente a los aumentos de precios y tarifas.
Impacto económico y social
El informe de la UBA también subraya que esta pérdida constante del valor real del salario mínimo afecta de manera directa a los sectores más vulnerables de la sociedad. El salario mínimo, que en teoría debería garantizar un nivel básico de vida para los trabajadores, ha quedado ampliamente por debajo de las necesidades básicas de una familia tipo, situación que aumenta las dificultades para afrontar el costo de vida en un contexto de alta inflación.
El análisis de los expertos de la UBA concluye que la tendencia a la baja del poder adquisitivo del salario mínimo es una de las principales preocupaciones económicas del país, y recalca la necesidad urgente de políticas que contrarresten el impacto de la inflación y aseguren una mejora en las condiciones salariales para los trabajadores argentinos.
