Según informe: al menos 3.000 inmigrantes fallecieron en su intento de llegar a España en 2025
Las cifras de 2025 reflejan una realidad dura y creciente, que evidencia la necesidad urgente de políticas que prioricen la vida y los derechos de quienes buscan un futuro mejor en Europa.

El año 2025 ha cerrado con un preocupante aumento en las muertes de inmigrantes en las rutas hacia España, con un total de 3.090 fallecidos en el mar y en intentos de llegada a nado, según revela el informe ‘Monitoreo Derecho a la Vida 2025’ publicado este lunes por el colectivo Caminando Fronteras.
La cifra refleja un incremento significativo en las tragedias en comparación con años anteriores, especialmente en la ruta argelina hacia Baleares, que ha registrado más de 121 incidentes mortales y la mayor cantidad de víctimas.
El informe también destaca que, en total, 192 mujeres y 437 menores de edad perdieron la vida en estos trayectos. De las 303 tragedias documentadas, 121 ocurrieron en la ruta entre Argelia y las Islas Baleares, principalmente en Ibiza y Formentera, superando en número de víctimas a la ruta atlántica hacia Canarias, considerada la más mortífera en años anteriores, con 1.906 víctimas en 2025.
A pesar de que las llegadas irregulares a España disminuyeron en un 40,4 % respecto a 2024 y en un 59,9 % en Canarias, Caminando Fronteras advierte que esta reducción no refleja una mayor protección de los derechos humanos, sino que responde al decrecimiento estadístico y a cambios en las características de las embarcaciones, que en muchos casos son más pequeñas y peligrosas.
Además, el informe alerta sobre la aparición de una nueva ruta desde Guinea Conakry, que, aunque aún en etapas iniciales, ya presenta riesgos elevados y transporta a mujeres y menores de edad en condiciones aún más precarias.
En el Estrecho de Gibraltar también se ha registrado un aumento en las tentativas de llegada a nado y en las tragedias, con 139 víctimas, de las cuales el 24 % son niños y adolescentes. La coordinadora del informe, Helena Maleno, subraya que la disminución en cifras no implica una mejora en la protección de la vida, sino que se debe a que muchas embarcaciones que se hunden son de menor tamaño que los cayucos que transitaban hacia Canarias.
Caminando Fronteras insiste en que muchas de estas tragedias podrían evitarse con una mayor activación de los dispositivos de rescate y una gestión fronteriza que no externalice la protección a terceros países, ya que estas dinámicas aumentan la vulnerabilidad y la desprotección de las personas migrantes en sus trayectos.
