Se suicidó el joven que le dio una patada en la cabeza a un arbitro
Williams Alexander Tapón, el jugador de 24 años que agredió brutalmente al árbitro durante un partido de fútbol, se quitó la vida con un arma de fuego mientras la víctima declaraba ante la policía. Encontraron su cuerpo en la zona de las vías del tren, a la altura de General Paz y Heredia, en la localidad bonaerense de Gerli.

El agresor le había dado una violenta patada en la cabeza al referí tras una disputa durante un partido amateur en el complejo deportivo Estación 98, ubicado en Mitre al 4000, en Sarandí.
La víctima, Ariel Paniagua, dirigía el encuentro entre La Cortada, equipo de Tapón, y El Rejunte. El atacante, quien llevaba el número 10, le pegó dos trompadas en el rostro al árbitro luego de que le mostrara la tarjeta roja a un compañero. Luego, cuando cayó al piso y estaba indefenso, le propinó una fuerte patada en la cabeza que lo dejó inconsciente, indicó C5N.
El hecho, registrado en un video, rápidamente se viralizó en redes sociales. Se inició una causa en la UFI 4 de Avellaneda, a cargo del fiscal Mariano Zitto, y el jugador se enfrentaba a una posible denuncia penal y al derecho de admisión para eventos deportivos en la Provincia de Buenos Aires.
Se presume que, ante la posibilidad de que tuviera que responder por sus actos, el joven se quitó la vida. Su cuerpo fue hallado en la zona de vías con un disparo en la sien.
Habló el árbitro golpeado en Avellaneda: «Me pudo haber matado, hoy podría estar en un cajón»
«Me siento dolorido todavía, ido. Fue una patada muy brutal y no me esperaba esa agresión de su parte. El jugador que expulsé me tiró un cabezazo y yo me fui para atrás para esquivarlo, sin sacarle los ojos de encima porque supuse que él iba a seguir con su reacción», relató Paniagua.
«Y el 10, cuando lo tengo a dos pasos, me hizo caer y me metió dos patadas en la cabeza. De ahí ya no recuerdo nada hasta que estoy en el hospital. Me llevó una ambulancia», completó.
«No puede pegar una patada de esa índole. Me pudo haber matado, yo hoy podría estar en un cajón y mi familia llorándome. No hay un contexto para que me pegue así, ¿qué iban a hacer mis hijos? Yo soy su único sostén. Cuando se lo dije a este muchacho, no le salió un ‘disculpame'», explicó.
Durante una entrevista en Telefé Noticias, Paniagua remarcó que «hablé muy poco con él, me dijo que lo hizo por una calentura. Eso no justifica una equivocación mía en el partido, porque a veces no ves una falta porque se te cruza un jugador. Uno no puede cobrar lo que te dicen los jugadores o los que están afuera».
«Ojalá que tomen conciencia de esto, la gente que organiza estos torneos. No me esperaba algo así, jamás pensé que me iba a pasar en todos los años que estuve dirigiendo. Miro el video y me da mucha impotencia que algo así haya ocurrido. No puedo creer que haya este tipo de reacciones», sentenció.
El juez explicó que es empleado en una empresa limpiavidrios: «Me levanto todos los días a las 4 de la mañana para ir a trabajar. Estoy hasta las 14 y cuando salen los partidos para dirigir, lo hago porque no tengo otra manera de sobrevivir. No es mucha guita la que me llevo, pero me sirve para comprar algo».
