16 de junio de 2026

San Luis vive la peor temporada turística: crisis histórica que amenaza el empleo

La advertencia no es menor: el cierre progresivo de hoteles y comercios anticipa un impacto directo en el empleo y en la sustentabilidad de las economías locales.

San Luis atraviesa la que podría convertirse en la peor temporada turística de su historia. Con una ocupación hotelera que no supera el 30% y un consumo prácticamente paralizado, la provincia enfrenta un escenario crítico que se replica en distintos puntos del país.

El exministro de Turismo provincial, Luis “Piri” Macagno, describió el panorama como una “catástrofe nacional”, comparable con una segunda pandemia para el sector. Según el exfuncionario, la crisis no solo afecta a los alojamientos, sino que arrastra a todo el entramado económico vinculado al turismo, desde restaurantes y comercios hasta actividades recreativas. “El consumo está planchado. Si el alojamiento arroja malos números, lo del gasto turístico es aún más grave”, señaló en diálogo con medios locales.

Macagno advirtió que la temporada invernal confirma una tendencia negativa que comenzó en enero, cuando los niveles de ocupación ya estaban por debajo del primer verano pospandemia. La falta de feriados largos y la caída del poder adquisitivo agravaron la situación: aunque algunas familias siguen viajando, lo hacen con presupuestos mínimos, lo que deja un flujo económico insuficiente para sostener la estructura del sector.

La situación golpea con especial dureza en el interior provincial, donde el turismo es, en muchos casos, la principal fuente de ingresos. “En muchos pueblos, el turismo no es solo una opción, es la única actividad económica relevante”, explicó Macagno, remarcando que la crisis amenaza con profundizar la desigualdad territorial.

Detrás del derrumbe se combinan factores macroeconómicos: una recesión profunda, un atraso cambiario que encarece el turismo interno frente a la opción de viajar al exterior, y un consumo en caída libre. “Es una tormenta perfecta”, resumió el exministro, quien alertó que el cierre de emprendimientos no se limita a San Luis, sino que se extiende a destinos de todo el país.

El desafío es enorme: sin políticas activas ni estímulos para la demanda, el turismo, uno de los motores históricos de las economías regionales, corre riesgo de entrar en una fase de contracción prolongada. La pregunta que sobrevuela el sector es clara: ¿hay margen para revertir esta crisis o se avecina un nuevo ciclo de cierres y pérdida masiva de empleos?

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