30 de mayo de 2026

Rusia y Ucrania se acusan de bombardear la central nuclear de Zaporiyia

Durante el ataque resultó dañada la línea de alta tensión Kajovskaia, que abastecía de energía eléctrica. El portavoz del Kremlin advirtió que el bombardeo es «potencialmente peligroso en extremo» y desde la agencia nuclear llamaron a desalojar a los ocupantes. 

Un ataque contra la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, ubicada en territorio ucraniano y bajo control ruso desde marzo, desató acusaciones cruzadas este lunes entre Moscú y Kiev, mientras crece el alarma por las «consecuencias catastróficas» que puede tener este hecho, advirtieron autoridades del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

«El domingo 7 de agosto, las fuerzas de (el presidente ucraniano, Volodimir) Zelenski cometieron otro acto de terrorismo nuclear dirigido contra las obras de infraestructura energética de la planta nuclear de Zaporiyia», informó el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov.

Según el vocero, como consecuencia del ataque «resultó dañada la línea de alta tensión Kajovskaia, que abastecía de energía eléctrica las provincias de Zaporiyia y Jerson (sur de Ucrania)», informó la agencia rusa de noticias Sputnik.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, advirtió que el bombardeo de la central es «potencialmente peligroso en extremo» y podría «tener consecuencias catastróficas para una vasta zona, incluyendo el territorio europeo».

El jefe de la agencia nuclear ucraniana Energoatom, Petro Kotin, hizo un llamado el lunes para desalojar a los ocupantes rusos y crear una «zona desmilitarizada» en los alrededores de la planta.

Desde ocurrido el ataque, entre la noche del viernes y el sábado en la madrugada, Ucrania y Rusia se acusan mutuamente. Ninguna fuente independiente ha podido confirmar la veracidad de la acusaciones hasta ahora.

En su mensaje de video diario, Zelenski arremetió este lunes contra Rusia al afirmar que «los ocupantes crearon otra situación extremadamente peligrosa para toda Europa».

«Cualquier bombardeo contra esta instalación es un crimen abierto y flagrante, un acto de terror», dijo, e insistió en la necesidad de reconocer a Rusia como un estado patrocinador del terrorismo y pedir más sanciones «contra toda la industria nuclear rusa, desde Rosatom hasta todas las empresas e individuos relacionados».

«Los ataques a esta central nuclear son un acto suicida. Esperamos que se detengan», dijo por su parte el secretario general de la ONU, António Guterres, en una rueda de prensa en Tokio, citó la agencia de noticias Sputnik.

El portugués expresó su esperanza de que la misión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) obtenga el acceso a la central y pueda utilizar sus competencias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *