Rusia acusa a Occidente de instigar una revolución popular en Serbia
Rusia acusó el lunes a Occidente de instigar una revolución popular en Serbia, tras los disturbios ocurridos en Belgrado durante una manifestación el domingo que exigía repetir las elecciones parlamentarias. El Kremlin afirmó que el «poder legítimo» de Serbia es capaz de resolver sus cuestiones internas.

«Todo lo que sucede es plenamente un asunto interno de Serbia. Serbia tiene un poder legítimo que, en nuestra opinión, es capaz de tomar todas las medidas necesarias», dijo el lunes el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria. El portavoz del Kremlin agregó que Rusia «nunca ha interferido ni va a interferir en los asuntos internos» de otros países, y menos aún de su «aliada y socia» Serbia.
En Belgrado, cientos de personas bloquearon el lunes el acceso al Ministerio de Administración Pública en Belgrado para exigir revisar el censo electoral por las sospechas de fraude en las elecciones del pasado día 17, ganadas con mayoría absoluta por el partido del presidente, Aleksandar Vucic.
Un grupo de estudiantes, organizador de la protesta, exigió el acceso a la lista de electores para comprobar si contiene «votantes ficticios» que – acusan – fueron añadidos al censo para votar en favor del gobernante partido SNS, del populista Vucic.
Los manifestantes, según medios locales citados por la agencia EFE, bloquearon también una calle cerca del edificio, en una nueva protesta que se une a la serie de manifestaciones ante las acusaciones de la coalición «Serbia Contra la Violencia» (SNP), principal formación opositora, de manipulación y fraude electoral. El bloque opositor no reconoce los resultados de las elecciones y exige su repetición.
Además, también en Belgrado, varios miles de ciudadanos se concentraron frente a una comisaría local de Policía a última hora del lunes, en apoyo a los arrestados en las protestas del domingo, informa la agencia AFP.
