Pese a que las exportaciones van en ascenso, el consumo interno es el más bajo de los últimos 28 años
En octubre de 2024, la industria frigorífica reportó un aumento en la producción, alcanzando las 290.000 toneladas de res con hueso, lo que marca el nivel más alto de faena en quince meses, con un total de 1,27 millones de cabezas. Sin embargo, a pesar de este repunte en la producción, el consumo interno sigue en caída. La absorción doméstica se situó en 1,848 millones de toneladas, lo que representa una contracción del 10,2% interanual.

A pesar de que el Gobierno celebra la reciente disminución de la inflación, los datos sobre el consumo de carne en Argentina cuentan una historia diferente. Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), el consumo per cápita de carne ha caído a 47,2 kilos, lo que representa un descenso del 11,2% en comparación con el mismo período del año anterior.
Esta cifra se encuentra muy por debajo de los niveles históricos, lo que está impactando de manera significativa en los hábitos alimenticios de la población.
Mientras el consumo interno se reduce, las exportaciones de carne vacuna han alcanzado cifras récord. Durante los primeros diez meses de 2024, se exportaron 784.000 toneladas de res con hueso, lo que significa un incremento del 12% en comparación con el año anterior. En septiembre de 2024, se registraron 60.200 toneladas exportadas, el volumen más alto desde finales de 2020. China continúa siendo el principal mercado para la carne argentina, aunque su participación ha disminuido levemente al 68,4%. Por otro lado, países como Israel y Estados Unidos han incrementado notablemente sus importaciones, con aumentos del 10,1% y 40,9%, respectivamente.
El precio promedio por tonelada exportada mostró una recuperación en septiembre, con un aumento del 8,4% respecto a agosto y un 0,6% superior al de septiembre de 2023. Sin embargo, durante los primeros nueve meses del año, el precio promedio fue un 7,6% menor al del mismo período del año pasado, afectado principalmente por la caída de precios en el mercado chino.
De acuerdo con datos del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el precio de la carne vacuna ha aumentado un 33% entre enero y octubre de 2024, mientras que el pollo y el cerdo han experimentado subas aún más pronunciadas, del 176% y 173%, respectivamente. Ante este panorama, muchos consumidores han optado por cambiar sus hábitos alimenticios, eligiendo carne de pollo y cerdo como alternativas a la carne vacuna.
La situación actual plantea un desafío para el sector cárnico argentino, que deberá adaptarse a las nuevas tendencias de consumo y a un mercado interno en transformación.
