Perú y la segunda vuelta electoral: Fujimori y Sánchez cierran campañas en empate técnico
A tres días de la segunda vuelta electoral, la polarización en Perú llega a su punto máximo. Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) han clausurado oficialmente sus actividades proselitistas este jueves en Lima, en un escenario marcado por la incertidumbre y un margen estadístico que no permite anticipar un ganador claro.

Según el último sondeo de Ipsos, la contienda se ha equilibrado tras el reciente debate presidencial. Sánchez lidera la intención de voto con un 43,8% frente al 43,2% de Fujimori, una diferencia de apenas 0,6 puntos que se sitúa dentro del margen de error del 2,5%.
Al proyectar los votos válidos (excluyendo blancos y nulos), el resultado estimado es un estrecho 50,3% para el candidato de izquierda contra un 49,7% para la lideresa derechista.
Los últimos mensajes de los candidatos
En el cierre de campaña, ambos aspirantes al sillón presidencial han enfatizado sus visiones antagónicas para el quinquenio 2026-2031:
Keiko Fujimori (Arena Monumental, Ate): Bajo un discurso de unidad y pragmatismo, Fujimori prometió un «Gobierno tecnocrático» de puertas abiertas, asegurando que convocará a los mejores profesionales sin distinción de colores políticos. Con el respaldo explícito de Rafael López Aliaga, la candidata derechista reafirmó su compromiso con la autonomía del Banco Central de Reserva y la inversión privada, mientras instaba a los indecisos a votar por la estabilidad y el futuro del país.
Roberto Sánchez (Av. de la Peruanidad, Jesús María): Arropado por sectores populares y figuras como el exfiscal José Domingo Pérez, el candidato de Juntos por el Perú apeló al sentimiento de reivindicación de las poblaciones históricamente relegadas. Bajo la consigna de «declarar la guerra a la corrupción», Sánchez centró su propuesta en una mayor intervención estatal, la redistribución económica y la formalización de la economía informal para financiar programas sociales y de desarrollo productivo.
Este domingo 7 de junio, más de 27,4 millones de peruanos están convocados a elegir a su noveno presidente en una década, un periodo caracterizado por una profunda inestabilidad política y el recambio constante de jefes de Estado. La elección enfrenta nuevamente a dos modelos de país: el continuismo fujimorista que busca recuperar la confianza del mercado y el giro hacia una izquierda que promete un cambio estructural desde las regiones más vulnerables.
El silencio electoral ha comenzado, dejando el destino de la nación en manos de un electorado profundamente fragmentado que deberá decidir entre la tecnocracia de derecha y la propuesta de transformación social de izquierda.
