Parque Dominico: «La última misa»
La muerte de Carlos Alberto «Indio» Solari abrió una de las páginas más emotivas de la historia reciente del rock argentino. Este domingo, desde las 11, miles de seguidores llegarán al Parque Domínico de Avellaneda para despedir al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en una ceremonia que promete convertirse en una de las mayores concentraciones populares vinculadas a la música nacional.

Ante la magnitud prevista del evento, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires dispuso un amplio operativo que incluirá efectivos policiales, agentes de tránsito, grupos motorizados, vallados de contención y puestos de asistencia sanitaria distribuidos en distintos puntos del predio.
Las autoridades estiman una concurrencia masiva de fanáticos provenientes de diversos puntos del país, motivo por el cual se organizaron corredores de circulación específicos para facilitar el acceso y evitar aglomeraciones. El ingreso peatonal estará habilitado a través del corredor que conecta la avenida Bartolomé Mitre con la calle Darwin, permitiendo el acceso al Polideportivo Municipal.
Además, se instalarán postas médicas estratégicamente ubicadas en las intersecciones de Bartolomé Mitre con Darwin, Armenia y Sadi Carnot, con el objetivo de brindar atención inmediata ante cualquier eventualidad. Desde el Gobierno provincial recomendaron asistir con anticipación y respetar las medidas de seguridad dispuestas para garantizar un desarrollo ordenado de la ceremonia.
El ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, anticipó que los asistentes deberán afrontar largas filas y extensos recorridos a pie, aunque destacó que habrá pantallas y música para acompañar la espera. Según explicó, entre 8.000 y 10.000 personas participarán del operativo en diferentes funciones.
Mientras Avellaneda se prepara para recibir a una multitud, también emerge un fuerte gesto comunitario: vecinos de la ciudad comenzaron a ofrecer espacios y asistencia a quienes viajen para rendir homenaje al músico. Las autoridades apelaron al respeto mutuo para que la despedida del artista, considerado una figura central de la cultura popular argentina, transcurra en un clima de convivencia y reconocimiento colectivo.
Más que un velatorio, el encuentro se perfila como una ceremonia cargada de simbolismo, donde miles de seguidores buscarán despedir a una de las voces más influyentes y convocantes que dejó el rock nacional.
