Para la defensa de Spagnuolo, sus audios son falsos
La defensa del ex director de la Agencia Nacional de Discapacidad ( ANDIS ), Diego Spagnuolo, ha introducido un giro dramático en la causa por presuntos sobornos al presentar un peritaje que objeta la autenticidad de los audios que sirvieron como detonante de la investigación.

El informe, realizado por la firma europea Graudio Forensics, concluye que las grabaciones presentan «características compatibles con manipulación intencionada «, carecen de continuidad temporal y, lo más significativo, podrían contener «voz sintética generada por inteligencia artificial» .
Esta pericia introduce un debate crucial en el ámbito judicial: la confiabilidad de la prueba digital en la era de la inteligencia artificial. La afirmación de que existe manipulación y edición intencionada en los audios donde se atribuía a Spagnuolo la organización de un esquema de coimas, ligados a contratos con la droguería Suizo Argentina, busca directamente desacreditar la fuente de la denuncia.
Si bien el informe no descarta la participación de la voz del imputado, sí siembra una duda razonable sobre la integridad del contexto y las frases incriminatorias, sugiriendo que la evidencia podría haber sido producida artificialmente para fines espurios.
Este movimiento de la defensa tiene un doble objetivo: por un lado, eximir al Spagnuolo de la organización delictiva y, por otro, desplazar el foco de la investigación hacia la potencial autoría de la manipulación de los audios.
La presencia de supuesta voz sintética eleva el estándar de prueba para la fiscalía, obligándola a demostrar que, más allá de la posible edición, el contenido central de la negociación de sobreprecios y direccionamiento de contratos es auténtico y se corrobora con otros elementos.
El fiscal Picardi y la prueba alternativa
Frente a la pericia, el fiscal federal Franco Picardi ha accionado con cautela, pero ha advertido que los audios no constituyen la única prueba en la causa. Este es un punto analítico fundamental.
En investigaciones complejas de corrupción, la prueba testimonial o documental (como los registros de los allanamientos, documentación de licitaciones y movimientos bancarios) suele tener un peso probatorio superior a los audios, que a menudo son utilizados como disparadores mediáticos o indicios iniciales.
La investigación de Picardi, que se apoya en «otros elementos recolectados» , debe ahora demostrar que la presunta organización de coimas y el direccionamiento de contratos (el núcleo del delito) pueden probarse independientemente de la autenticidad de las grabaciones.
Si la documentación de ANDIS y la evidencia de los allanamientos confirman los sobreprecios y las maniobras irregulares en las adjudicaciones, la supuesta manipulación de los audios podría ser interpretada como un intento de desviar la atención, pero no necesariamente anularía el resto de la causa penal. El desafío de la fiscalía será probar la materialidad del delito con elementos que no puedan ser puestos en duda por la tecnología.
