Para el ciudadano poco, para la política todo
Las injusticias en estos tiempos de pandemia, inflación, desempleo, necesidad entre otros, está a la orden del día en la Argentina. Con los IFE y ahora con el Refuerzo de Ingreso, el estado muestra algunas de estas injusticias entre el ciudadano a pie y la política.
Por Armando Rodic (especial para La Pluma)

De acuerdo a varios testimonios que llegó a este medio, muchas personas no pueden acceder al Refuerzo de Ingreso por no cumplir con algunos requisitos.
En este sentido hay personas que están desempleadas desde el 2015, sin trabajo pero cuentan con una obra social prepaga de su pareja motivo suficiente, para que Anses rechace la inscripción al beneficio.
Otro caso es también una persona de 51 años que compró un vehículo con la indemnización y su solicitud fue rechazada por esta cuestión.
Una joven estudiante que sus padres tienen un vehículo modelo 2017 tampoco puede acceder ni a la becas para sus estudios ni al refuerzo de ingreso. Entre otros casos.
¿Ahora que es justo o injusto, que esta bien o que esta mal reclamarle al estado?, técnicamente se podría decir que estos casos fueron rechazados porque no cumplen con los requisitos que pide Anses.
¿Entonces estas personas deberían despojarse de esos bienes para poder acceder a los beneficios del estado?, eso sería lo justo o lo injusto?
Ahora si lo justo o lo injusto se traslada a la política se diría que, mayoritariamente los beneficios en la política son desproporcionados comparados a los de los ciudadanos. ¿Es justo que una persona que cumple la función de senador, tenga 40 asesores?

En un articulo de investigación de los periodistas Mariel Fitz Patrick, Iván Ruiz y Sandra Crucianelli de Infobae, se determinó que una decena de senadores tienen entre 30 y 44 empleados para asistirlos en su tarea legislativa en el Congreso.
Según el análisis realizado por la Unidad de Datos del medio mencionado sobre los listados de planta permanente y transitoria publicados en la web de la Cámara alta.
Este número no incluye los contratados, ya que la página oficial de la Cámara alta no informa el destino de los 528 empleados que están bajo un contrato de locación de servicios.
Es justo o injusto que el Senado tenga 5.175 empleados que, sumados a los 72 senadores, las autoridades y funcionarios de la Cámara alta, implican un gasto en personal proyectado este año de $23.700 millones.
Es justo o injusto que estos asesores cobren un sueldo que ronda entre los 44mil pesos a 260 mil pesos brutos, sin contar adicionales como títulos universitarios o antigüedad.
Es justo o injusto que un senador tenga para este año un gasto de su despacho de $3,5 millones, de acuerdo a la escala salarial del Congreso publicada en su página oficial.
Es justo o injusto que otro senador tenga a 35 personas con salarios que superan los $5 millones por mes, sin contar los adicionales como el título universitario y otros beneficios de los empleados del Congreso. Tener 13 empleados con categoría A-3, una de las más altas, cuyo salario arranca en $144.000 en bruto, de acuerdo al informe de Infobae.
Si desde la política señalan que estas personas, que fueron rechazadas por no cumplir con los requisitos es justo, la política entendió todo al revés. No están viendo una realidad, no han tomado conciencia de la grave situación que atraviesan muchos argentinos.
Y es hora que la política muestre un poco de empatía con la sociedad argentina y comience a ser más justa, amoldándose a la dura realidad que atraviesa el país.
