Organizaciones de salud denuncian 60 muertes por desmantelamiento de programas en 2024
En una manifestación de descontento, decenas de organizaciones sindicales, sociales y de pacientes se movilizaron frente al Ministerio de Salud de Argentina para protestar contra el efecto “motosierra” que consideran está teniendo el reciente desfinanciamiento de políticas sanitarias en el país.

La convocatoria incluyó un abrazo simbólico al edificio del ministerio, en señal de repudio a la disolución de las coordinaciones nacionales de tuberculosis, hepatitis y lepra, dispuesta por el decreto 1138/2024.
Los manifestantes exigieron una audiencia urgente con el ministro de Salud, Mario Lugones, argumentando que la eliminación de estas coordinaciones representa un grave retroceso en la atención y prevención de enfermedades que afectan a la población más vulnerable. En una carta que hicieron pública, las organizaciones denunciaron que esta decisión compromete la capacidad del Estado para cumplir con sus compromisos internacionales en materia de salud, afectando directamente a quienes padecen estas enfermedades.
“Estas coordinaciones han sido pilares fundamentales para articular políticas públicas nacionales y asegurar estrategias de diagnóstico, prevención y tratamiento”, afirmaron en la misiva, al tiempo que advirtieron sobre el alarmante aumento de casos de tuberculosis, que ha crecido un 11,94 % entre 2023 y 2024, así como la preocupante situación de más de 470.000 argentinos que viven con hepatitis B o C, de los cuales solo el 30% tiene conocimiento de su diagnóstico.
La Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa) fue una de las voces más críticas, denunciando que el desmantelamiento de estas estructuras es parte de un proceso de desfinanciamiento general de la salud pública. “El parate de organismos como la Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales (Dadse) produjo al menos 60 muertes el año pasado, al interrumpirse tratamientos esenciales”, señalaron.
Además, la carta destaca que la creación de la Dirección Nacional de Asistencia Directa y Compensatoria (Dinadic) es vista como una estrategia del gobierno para evadir el cumplimiento de un fallo judicial que ordenaba la entrega urgente de medicamentos esenciales a los pacientes.
“Es imperativo restablecer estas coordinaciones y reforzar las políticas sanitarias que protegen la vida y los derechos de la población”, concluyó la misiva dirigida al ministro Lugones, reiterando el compromiso de lucha de Fesprosa y otras organizaciones en defensa de la salud pública.
Entre los firmantes de la carta se encuentran destacadas organizaciones como la Fundación HCV Sin Fronteras, el Frente Nacional por la Salud de las Personas con VIH, Hepatitis y Tuberculosis, el Movimiento Travesti-Trans Argentina y Médicos del Mundo, quienes se unieron en esta lucha por el derecho a la salud en Argentina.
Con el abrazo simbólico, las organizaciones esperan que su mensaje resuene en las autoridades y que se tomen medidas inmediatas para revertir estas decisiones que, según afirman, ponen en riesgo la salud de miles de argentinos.
