6 de junio de 2026

Bolivia: Represión y detenciones marcan la protesta del pacto de unidad “evista” en La Paz

La tensión en La Paz sigue aumentando, mientras las movilizaciones no cesan y el gobierno de Luis Arce enfrenta fuertes presiones internas por las acusaciones de abuso de poder y violación de los derechos humanos en el contexto de las protestas.

La protesta en La Paz organizada por el Pacto de Unidad “evista” continúa sumando tensiones y denuncias de represión. Desde el lunes, cuando la “Marcha por la Vida” arribó a la capital procedente de Patacamaya, el gobierno boliviano ha detenido a 41 marchistas, según el informe del Pacto de Unidad, que agrupa a organizaciones sociales cercanas al Movimiento al Socialismo (MAS), del expresidente Evo Morales.

Ayer, la vigilia frente al Gobierno, que ha sido calificada como pacífica por los organizadores, se vio empañada por nuevos enfrentamientos con la policía. La represión se intensificó, con más detenidos que fueron trasladados a las instalaciones de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), lo que generó un ambiente de violencia y frustración entre los manifestantes.

Pedro Llanque, dirigente del Pacto de Unidad, ratificó que la vigilia continuará en la Plaza Murillo hasta que el gobierno reciba su pliego petitorio, compuesto por 12 puntos fundamentales que incluyen demandas sociales, políticas y económicas. Llanque aseguró que la movilización no cesará hasta que se dé una respuesta favorable: «Lamentablemente el Gobierno ha cercado Plaza Murillo, nos ha reprimido. Nosotros vamos a seguir en la vigilia. Si mañana (hoy) no nos recibe, vamos a seguir hasta que nos reciba nuestro pliego petitorio», expresó en medio de los enfrentamientos.

Los marchistas denuncian que, además de las detenciones, han sido víctimas de un proceso de deslegitimación por parte del gobierno, acusando la instalación de «pruebas falsas» y la presencia de “infiltrados” en sus filas. Un participante de la movilización destacó: «No puedo creer que no se pueda entregar un pliego petitorio», en un claro rechazo a la represión policial.

El expresidente Evo Morales, desde su exilio, se sumó a las denuncias y calificó la situación como una «tiranía fascista» que utiliza a la policía para reprimir al pueblo boliviano. «Ante el mundo, quiero denunciar que en Bolivia rige una tiranía fascista que usa a la policía para reprimir al pueblo», expresó en un mensaje divulgado en sus redes sociales.

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