Operación «puñal verde y amarillo»: cuatro policías intentaron asesinar Luiz Inácio Lula da Silva
La policía brasileña detuvo este martes a cuatro altos militares, entre ellos un excolaborador del expresidente Jair Bolsonaro, y un policía que planeaban asesinar al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y orquestar un golpe de Estado para evitar que asumiera el cargo tras su victoria en la segunda vuelta de las elecciones de octubre de 2022.

En un comunicado, la Policía indicó que, para ejecutar al presidente Lula, se había considerado la posibilidad de utilizar veneno o productos químicos, dado su estado de salud vulnerable y sus frecuentes visitas al hospital, lo que provocaría un colapso orgánico.
La denominada operación «Puñal Verde y Amarillo», que debía llevarse a cabo el 15 de diciembre de 2022, también tenía como objetivo asesinar al compañero de fórmula de Lula y actual vicepresidente, Geraldo Alckmin, así como al magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, con el fin de restringir el libre ejercicio del Poder Judicial. Moraes es el instructor del proceso que investiga los actos golpistas del 8 de enero de 2023, cuando miles de bolsonaristas asaltaron las sedes de la Presidencia, el Congreso y el Supremo en un intento de derrocar al actual mandatario.
Según la investigación, uno de los planes iniciales era envenenar a Moraes o asesinarlo en un atentado con explosivos, pero se optó por un asesinato posterior, ya que los organizadores consideraban que los riesgos colaterales serían menores.
La Policía también señaló que los detenidos consideraban la posibilidad de matar a los miembros del equipo de seguridad de Lula y Alckmin, e incluso estaban dispuestos a perder sus propias vidas para llevar a cabo la misión. «En otras palabras, para los investigados, la muerte no sólo del magistrado, sino también de todo el equipo de seguridad e incluso de los militares involucrados, era una consecuencia aceptable para cumplir la misión de ‘neutralizar’ el llamado ‘centro de gravedad’, lo que impedía la consumación del golpe de Estado», detallaron las autoridades.
La investigación reveló que el proyecto fue discutido 13 días después de la victoria de Lula en el balotaje, el 12 de noviembre de 2022, en la casa del general Walter Souza Braga Netto, exministro de Defensa y exjefe de gabinete de Bolsonaro, y más tarde su candidato a vicepresidente. Además, el documento con los detalles de la operación fue impreso en el Palacio del Planalto, sede de la presidencia brasileña, mientras Bolsonaro se encontraba allí.
Los militares detenidos formaban parte de un grupo de élite conocido como «kids pretos», encargado de operaciones de guerrilla y contrainsurgencia. El plan criminal incluía la instalación de una «oficina de gestión de crisis institucional» que integraría a los propios involucrados y a funcionarios del gobierno de Bolsonaro, como Braga Netto y el general Augusto Heleno, quien fue ministro Jefe del Gabinete de Seguridad Institucional.
La operación también reveló que la organización utilizó altos niveles de conocimientos técnicos y militares para coordinar y ejecutar las acciones ilícitas planificadas en noviembre y diciembre de 2022.
Tras la difusión de la información policial, el secretario general de la Presidencia, Márcio Macêdo, afirmó que no habrá tolerancia para quienes atenten contra el estado democrático de derecho. El ministro de Comunicación, Paulo Pimenta, destacó que el intento de magnicidio constituye una acción concreta que estuvo a punto de suceder.
La diputada Gleisi Hoffmann, presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), condenó los intentos de asesinato, señalando que los involucrados eran servidores públicos con conocimientos técnicos-militares adquiridos a través del Estado.
La «Operación Contragolpe», lanzada por la Policía este martes, se enmarca en la investigación sobre los ataques del 8 de enero de 2023, con operativos en varios estados de Brasil y el apoyo del Ejército. Los detenidos podrían ser juzgados por delitos como la abolición violenta del estado democrático de derecho, golpe de Estado y organización criminal.
Las detenciones fueron posibles gracias, en parte, a los mensajes encontrados en el teléfono del general Mauro Cid, exmano derecha de Bolsonaro, quien fue implicado en un intento de falsificación de los carnets de vacunación contra la COVID-19. En dichos mensajes se encontraron pruebas de intentos por mantener a Bolsonaro en el poder, a pesar de su derrota electoral.
Estas detenciones ocurrieron días después de un ataque fallido contra el STF en Brasilia, en el que un hombre murió al arrojar explosivos artesanales frente al edificio. La policía investiga posibles conexiones entre este ataque y los eventos del 8 de enero de 2023.
