Nuevas imágenes del sol revelan detalles inéditos
La misión Solar Orbiter, en colaboración entre la Agencia Espacial Europea y la NASA, ha capturado imágenes de la superficie solar con la mayor resolución jamás alcanzada, ofreciendo nuevas pistas sobre los secretos del Sol.

Las últimas imágenes tomadas por la misión Solar Orbiter han desvelado un asombroso nivel de detalle sobre la superficie visible del Sol, revelando manchas solares y un gas ionizado en constante movimiento conocido como plasma. Esta histórica captura, realizada el 22 de marzo de 2023, promete proporcionar a los heliofísicos información crucial para entender la dinámica de nuestra estrella.
Publicadas el pasado miércoles, las imágenes muestran aspectos vibrantes del Sol, como los movimientos de su campo magnético y el resplandor de la corona solar, su atmósfera exterior ultracaliente. La nave espacial tomó estas fotos a una distancia de 74 millones de kilómetros utilizando dos de sus seis instrumentos de imagen: el Generador de Imágenes Ultravioletas Extremas (EUI) y el Generador de Imágenes Polarimétricas y Heliosísmicas (PHI).
Desde su lanzamiento en febrero de 2020, Solar Orbiter ha estado en una órbita promedio de 42 millones de kilómetros del Sol y está en plena colaboración con la sonda Parker Solar de la NASA, que planea ejecutar la aproximación más cercana a nuestra estrella en diciembre. Ambos instrumentos están ayudando a resolver preguntas fundamentales sobre el Sol, como la fuente de su viento solar y la razón por la cual la corona es significativamente más caliente que la superficie solar.

“El campo magnético del Sol es clave para comprender su naturaleza dinámica, desde las escalas más pequeñas hasta las más grandes,” comentó Daniel Müller, científico del proyecto Solar Orbiter. Los datos obtenidos de imágenes fotográficas mostraron por primera vez el campo magnético superficial del Sol y sus flujos con un detalle sin precedentes.
Utilizando el PHI, los científicos generaron el mapa de la fotosfera más detallado hasta la fecha, donde se aprecian las llamadas manchas solares. Estas regiones oscuras, que pueden ser del tamaño de la Tierra, son causadas por fuertes campos magnéticos que alteran la emisión de luz.
El PHI también proporcionó un magnetograma que ilustra cómo el campo magnético se agrupa para producir estas manchas. La dinámica del plasma en la superficie solar fue medida a través de un “taquigrama”, mostrando el movimiento del material solar en diferentes direcciones.
Por su parte, el EUI estudia la corona solar, revelando la razón de su extrema temperatura, que alcanza 1,8 millones de grados Fahrenheit (1 millón de grados Celsius). Las imágenes obtenidas de la corona muestran el plasma caliente y brillante brotando de regiones de manchas solares.
Al estar tan cerca del Sol, el Solar Orbiter tuvo que ajustarse después de cada imagen, creando un mosaico de 25 instantáneas individuales para formar una sola imagen completa. Esta meticulosidad en la captura de datos permite un análisis más profundo, como afirmó Mark Miesch, investigador del Centro de Predicción Meteorológica Espacial: “Cuanto más cerca miramos, más observamos”.
Las imágenes de Solar Orbiter no solo amplifican nuestro conocimiento sobre el Sol, sino que también nos acercan un paso más a desentrañar los misterios de nuestro sistema solar.
