2 de mayo de 2026

Nuevas imágenes de Epstein y un caso que vuelve a sacudir a EE.UU.

La publicación de fotografías inéditas del cuerpo de Jeffrey Epstein por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos volvió a colocar bajo escrutinio uno de los episodios más controvertidos de los últimos años y reavivó tanto las dudas públicas sobre su muerte como las derivaciones políticas del caso.

Las imágenes, tomadas el 10 de agosto de 2019 en una prisión federal de Nueva York, muestran al financista acusado de tráfico sexual de menores tendido sobre una camilla hospitalaria, con el torso desnudo, el pantalón naranja de prisionero y signos visibles de lesiones en el cuello. En algunas de las fotografías se observa a personal médico presionándole el pecho, lo que sugiere intentos de reanimación poco después de haber sido hallado inconsciente en su celda.

El material forma parte de una nueva tanda de documentos oficiales que incluye más de 20 imágenes registradas apenas 16 minutos después del hallazgo. Aunque la investigación judicial concluyó que Epstein se suicidó mientras esperaba su juicio, la difusión de estas pruebas visuales, de fuerte impacto, volvió a alimentar teorías conspirativas y cuestionamientos sobre las fallas del sistema penitenciario y el manejo del caso.

Entre los documentos revelados también figura el testamento de Epstein, firmado apenas dos días antes de su muerte. En él, el exfinancista dispuso la creación del “1953 Trust”, en referencia a su año de nacimiento, mediante el cual dejó la totalidad de su fortuna —estimada en unos 100 millones de dólares— a su entonces pareja, Karyna Shuliak, además de mencionar a unas 40 personas como posibles beneficiarias y detallar obsequios de alto valor, como un diamante de 33 quilates.

La reapertura mediática del caso tuvo además un fuerte impacto político. El presidente Donald Trump aprovechó la difusión de los archivos para reafirmar su intención de avanzar legalmente contra el escritor Michael Wolff, a quien acusa de haber conspirado junto a Epstein para perjudicarlo políticamente durante la campaña presidencial de 2016. A través de su red Truth Social, Trump negó cualquier relación personal con el financista y aseguró no haber visitado su isla privada, pese a la existencia de registros que documentan vínculos sociales entre ambos en la década de 1990.

La controversia se intensificó tras conocerse correos electrónicos incluidos en los documentos del Departamento de Justicia, en los que Wolff aparece intercambiando mensajes con Epstein y sugiriendo utilizar su figura como un arma política contra Trump. Para el mandatario, estas comunicaciones confirman una maniobra impulsada por la “izquierda radical”, mientras que el periodista rechazó las acusaciones y defendió su trabajo como parte de una investigación periodística.

Ph: 60 Minutos

En paralelo, el propio Departamento de Justicia debió suspender temporalmente la publicación de miles de archivos tras reconocer errores técnicos que expusieron identidades de sobrevivientes, lo que obligó a revisar los protocolos de protección de víctimas. El episodio refuerza la complejidad de una causa que, a casi seis años de la muerte de Epstein, sigue generando consecuencias judiciales, políticas y simbólicas que exceden largamente el hecho original.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *