Nueva Orleans: al menos 15 muertos y decenas de heridos en festejo de fin de año
El autor del atentado, identificado como Shamsud Din Jabbar, un veterano del Ejército de 42 años, embistió con su camioneta a una multitud en la famosa Bourbon Street, el centro neurálgico de las festividades de la ciudad.

Un ataque terrorista cometido durante las celebraciones de Año Nuevo en Nueva Orleans dejó al menos 15 muertos y decenas de heridos, en un incidente que ha conmocionado a la ciudad.
El ataque, ocurrido en la madrugada del miércoles, fue confirmado por el FBI como un acto guiado por el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS). Según las autoridades, Jabbar publicó videos horas antes del atentado, en los cuales juraba lealtad a la organización terrorista. Después de esquivar un control policial, el atacante se dirigió a alta velocidad hacia un grupo de personas que celebraban el cambio de año, matando a al menos 15 y dejando decenas de heridos.
El atacante fue abatido por la Policía de Nueva Orleans tras el ataque. En su vehículo, que llevaba la bandera del Estado Islámico, se encontraron armas y un dispositivo explosivo improvisado, además de otros explosivos dispersos en el Barrio Francés, el corazón del área turística de la ciudad. Según informes de las autoridades, los explosivos parecían estar destinados a causar aún más daño, lo que sugiere una planificación detallada y coordinada del ataque.
El presidente de los Estados Unidos, Joe Biden, condenó el ataque, calificándolo como un «acto despreciable» y «atroz». «Mi corazón está con las víctimas y sus familias, quienes solo buscaban celebrar las festividades. Ningún ser humano debería vivir el horror que vivieron en esa noche», expresó desde el retiro presidencial en Camp David.
Por su parte, el gobernador de Luisiana, John Bel Edwards, anunció que se ha establecido una coordinación inmediata entre las agencias policiales locales y federales para llevar a cabo una investigación exhaustiva y identificar a posibles cómplices del atentado. «Estamos trabajando incansablemente para llevar ante la justicia a todos los responsables de este acto de violencia», aseguró Edwards.
Entre las víctimas mortales se encontraba Nikyra Dedeaux, amiga de Zion Parsons, quien describió la escena como «algo sacado de una película». Testigos en el lugar aseguraron haber presenciado momentos de caos y desesperación, mientras las autoridades intentaban controlar la situación. La Policía de Nueva Orleans también confirmó que las medidas de seguridad peatonales en Bourbon Street estaban siendo adecuadas para el Super Bowl, previsto para febrero.
El FBI continúa investigando el ataque como un acto de terrorismo y no descarta que otras personas puedan estar involucradas. Un boletín de Inteligencia reveló que cámaras de vigilancia captaron a tres hombres y una mujer colocando uno de los explosivos en el área antes del ataque, aunque no se ha confirmado su relación con Jabbar.

Jabbar, quien sirvió en Afganistán entre 2009 y 2010, había dejado el Ejército en 2020. Según las autoridades, llevaba un chaleco balístico y un casco durante el ataque, lo que sugiere una preparación militar para el crimen.
El mismo día, otros atentados en Honolulu y Las Vegas dejaron varios muertos, lo que ha llevado al presidente Biden a señalar posibles vínculos entre los tres hechos, aunque aún no se han confirmado conexiones directas.
La tragedia ha dejado a Nueva Orleans en estado de shock, una ciudad conocida mundialmente por su vibrante vida nocturna y su cultura única. «Esto no es lo que amamos de esta ciudad, es triste», lamentó Tessa Cundiff, residente del Barrio Francés, mientras la ciudad trataba de asimilar la magnitud del ataque.
Las autoridades han llamado a la calma y continúan con las investigaciones, mientras la comunidad se enfrenta a la dolorosa realidad de un atentado que marcó el comienzo de un nuevo año con sangre y terror.
