Nueva Marcha Federal Universitaria: masiva protesta frente al Congreso contra los vetos de Milei
Este miércoles, una nueva Marcha Federal Universitaria volvió a poner en las calles el descontento social frente a las políticas del presidente Javier Milei. Estudiantes, docentes, sindicatos, jubilados y movimientos sociales confluyeron frente al Congreso de la Nación para rechazar los recientes vetos presidenciales, que anularon iniciativas legislativas destinadas a recomponer el financiamiento universitario, reforzar la salud pública pediátrica y mejorar los haberes jubilatorios, entre otros puntos sensibles.

La protesta se inscribe en un escenario de creciente confrontación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. Mientras en el recinto de Diputados se debatía la posibilidad de revertir algunos de los vetos —como ocurrió con la Ley de Emergencia en Discapacidad, cuya promulgación fue confirmada por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos—, en la calle la presión social se hizo sentir con miles de manifestantes que denunciaron un “vaciamiento del Estado” y reclamaron por la defensa de los derechos sociales y educativos.
A la habitual concentración de jubilados que, desde los primeros meses de gestión libertaria, se manifiestan cada miércoles frente al Congreso, se sumaron esta vez columnas estudiantiles, organizaciones gremiales y políticas opositoras, además de la CGT, las CTA y movimientos sociales. La masividad de la marcha, la tercera de carácter federal en lo que va del año, refleja que la conflictividad excede al ámbito universitario y se proyecta como un cuestionamiento más amplio a la orientación del gobierno.
El impacto no se limitó a la movilización política: el centro porteño estuvo convulsionado desde la mañana por los cortes y la concentración de columnas que avanzaron hacia el Congreso. La postal de miles de estudiantes con banderas universitarias mezclados con gremios y jubilados evidenció la construcción de un frente común que intenta hacer contrapeso a la agenda de ajuste del oficialismo.
La sesión en Diputados, en paralelo, mostró que el conflicto ya no se libra únicamente en la arena institucional, sino que se traslada a un escenario de movilización constante, con un eje común: cuestionar la viabilidad política y social del proyecto libertario.
