Noruega eliminó a Brasil con dos goles de Haaland
Con Haaland como emblema y figura excluyente, el seleccionado europeo se instaló entre los ocho mejores del mundo y ahora espera por el vencedor del duelo entre Inglaterra y México para seguir alimentando el sueño mundialista.

Noruega escribió una de las páginas más impactantes de la Copa del Mundo 2026 al vencer 2 a 1 a Brasil en los octavos de final y avanzar a los cuartos de final. Con una actuación determinante de Erling Haaland, autor de los dos tantos de su equipo, el conjunto escandinavo dejó en el camino a una de las grandes candidatas al título y confirmó que el certamen sigue abierto a las sorpresas.
El encuentro comenzó con una oportunidad inmejorable para la selección brasileña. A los 12 minutos de la primera etapa, el árbitro sancionó un penal tras una revisión del VAR por una falta sobre Matheus Cunha. Sin embargo, Bruno Guimarães desperdició la ocasión al fallar su remate, una acción que terminaría siendo decisiva en el desarrollo posterior del partido.
Durante gran parte del encuentro, Brasil intentó imponer su jerarquía y controlar el juego, pero se encontró con una Noruega sólida, ordenada y eficaz en los momentos clave. La resistencia europea encontró su recompensa en el segundo tiempo, cuando Haaland apareció para marcar diferencias.
A los 34 minutos del complemento, el atacante noruego ganó en el juego aéreo dentro del área y abrió el marcador con un certero cabezazo. Con la Canarinha lanzada al ataque en busca de la igualdad, Noruega aprovechó los espacios y volvió a golpear sobre el final. Ya en tiempo cumplido, Haaland culminó una rápida acción ofensiva con un potente disparo que significó el 2 a 0 y dejó al conjunto sudamericano al borde de la eliminación.
Brasil logró descontar en la última jugada mediante un penal convertido por Neymar, pero el tanto solo sirvió para decorar el resultado. El pitazo final confirmó la clasificación noruega y la temprana despedida de una selección brasileña que llegaba al torneo con aspiraciones de protagonismo.
Más allá del resultado, el encuentro dejó una lectura clara: Noruega supo capitalizar los errores de su rival y exhibió una contundencia que Brasil no tuvo en los momentos decisivos.
