Nicolás Maduro emite alerta máxima para venezolanos en EE.UU. ante supuestos riesgos
En un comunicado oficial, Maduro instó a los venezolanos en EE.UU. a abandonar ese territorio de inmediato, alegando que en ese país «no hay sueño americano, solo pesadillas» y que la vida de los migrantes corre grave peligro.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha emitido una fuerte advertencia a los ciudadanos venezolanos que residen o piensan viajar a Estados Unidos, calificando al país como un «lugar peligroso» y una «amenaza real» para los inmigrantes venezolanos.
El mandatario venezolano acusó a Washington de ser una «máquina de persecución contra migrantes», recordando casos recientes de deportaciones a cárceles en El Salvador bajo condiciones inhumanas, y tildando las políticas estadounidenses como «terrorismo de Estado».
Además, el Gobierno venezolano criticó duramente las políticas migratorias y de seguridad en EE.UU., señalando que ser latino, afrodescendiente o venezolano en ese país «entraña un riesgo de muerte», y que en ocasiones las fuerzas policiales disparan «primero y preguntan después».
Esta advertencia se produce en medio de una escalada de tensiones diplomáticas. El pasado martes 27 de mayo, el Departamento de Estado de EE.UU. emitió una alerta de nivel 4, la más alta, recomendando a sus ciudadanos no viajar a Venezuela y, en caso de estar en ese país, abandonarlo de inmediato. La nota oficial señaló que Venezuela presenta graves riesgos, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas, terrorismo, secuestros y disturbios civiles, además de denunciar que hay un alto número de ciudadanos estadounidenses detenidos de manera injusta en territorio venezolano.
El gobierno estadounidense también criticó la falta de asistencia consular y la poca transparencia de las autoridades venezolanas respecto a las detenciones de sus ciudadanos. Por su parte, Maduro ha respondido a estas acusaciones reiterando que su gobierno protege a sus ciudadanos y que la crisis en EE.UU. evidencia un «sistema fallido» que viola los derechos humanos y fomenta la persecución a los migrantes.
Este enfrentamiento diplomático refleja la profunda tensión entre Caracas y Washington, marcada por acusaciones mutuas y una creciente preocupación por la seguridad de los migrantes venezolanos en el extranjero. Mientras tanto, Maduro continúa llamando a sus compatriotas a regresar a Venezuela y a evitar riesgos en Estados Unidos, en un contexto de acusaciones cruzadas y crisis política en ambos países.
