2 de julio de 2026

Nación avanza en un esquema fiscal petrolero más liviano, las provincias buscan frenar la caída del crudo convencional

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, firmaron los acuerdos con los gobernadores Rolando Figueroa y Claudio Vidal, replicando el entendimiento alcanzado días atrás con Chubut.

El Gobierno nacional sumó este jueves a Neuquén y Santa Cruz al esquema de reducción de retenciones al petróleo convencional, una iniciativa que busca sostener la actividad en cuencas maduras y asegurar niveles mínimos de inversión en un segmento que atraviesa un marcado retroceso.

La medida se apoya en una lógica de alivio impositivo para estimular la producción, atraer inversiones y preservar el empleo, aunque especialistas advierten que se trata de un desafío complejo en medio de la caída estructural del crudo convencional.

Las firmas se concretaron en el Ministerio de Economía con la participación del ministro del Interior, Diego Santilli, y del secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, además de referentes de la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos.

El esquema prevé que la Nación reduzca los derechos de exportación mientras las provincias evalúan ajustes en regalías y cánones para acompañar el esfuerzo fiscal. A cambio, las petroleras deberán garantizar programas de inversión que permitan reactivar equipos y pozos, mejorar la eficiencia operativa y sostener los niveles de empleo asociados a la industria.

Según fuentes oficiales, los recursos que se liberen por la quita de retenciones deberán reinvertirse en la producción, con el objetivo de frenar la caída del output convencional que ya afecta el superávit comercial energético y amenaza el abastecimiento de las refinerías.

El Gobierno sostiene que la reducción de la carga impositiva es un paso imprescindible para generar condiciones de estabilidad y reglas previsibles, aunque analistas del sector remarcan que el desafío no solo es fiscal: se requiere un marco más amplio que permita recuperar la competitividad del convencional frente al dinamismo del no convencional.

La adhesión de nuevas provincias muestra una disposición política a coordinar estrategias, pero el impacto real dependerá de la magnitud y rapidez con que se materialicen las inversiones comprometidas por las empresas.

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