Muere un sintecho en Barajas: los empleados denuncian violencia y robos en el aeropuerto de Madrid
El Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, la principal terminal aérea de España y uno de los aeropuertos más transitados de Europa, atraviesa una crisis de seguridad y convivencia debido al aumento de personas sin hogar que pernoctan en sus instalaciones. Este jueves, un hombre de 60 años falleció en el baño de la Terminal 4, lo que volvió a encender las alarmas entre empleados y autoridades.

Según informaron fuentes policiales a Euronews, el hombre fue encontrado inconsciente en parada cardiorrespiratoria por el personal de limpieza, que alertó de inmediato a los servicios de emergencia. Pese a los esfuerzos de los sanitarios, no fue posible reanimarlo. La Policía Nacional investiga las causas del fallecimiento, aunque las primeras hipótesis apuntan a una muerte por causas naturales, ya que no presentaba signos de violencia.
Este caso no es aislado. Según datos del sindicato ASAE, actualmente unas 500 personas sin hogar viven en el aeropuerto, un número que se ha disparado en la última década, cuando apenas llegaban a 40. Se trata de uno de los mayores núcleos de sinhogarismo en España, con perfiles diversos que incluyen migrantes, personas en situación de asilo, desempleados y, en algunos casos, individuos con problemas de adicciones o enfermedades mentales.
Violencia y robos: la creciente preocupación de los empleados
Los trabajadores del aeropuerto han denunciado un aumento de incidentes graves en los últimos meses, que van desde robos hasta agresiones físicas y verbales. Alexia Font, delegada del sindicato ASAE y enfermera en el Servicio Médico Aeroportuario, señaló que la situación es «insostenible».
«Estamos viendo un incremento de la delincuencia, los robos y la violencia. El personal de limpieza y los empleados de comercios son los más afectados. Hace unas semanas, a una compañera le escupieron en la cara y le arrojaron excrementos. También ha habido peleas y casos de prostitución en los baños. No podemos seguir así», explicó.
Los empleados denuncian que los robos a turistas y trabajadores han aumentado, en especial en las zonas de descanso y en los locales comerciales del aeropuerto. Los comerciantes aseguran que la inseguridad afecta sus ventas, ya que muchos pasajeros evitan permanecer en las terminales más tiempo del necesario.
Un problema social sin solución inmediata
A pesar de los reclamos, las autoridades aún no han implementado un plan específico para abordar la situación. Desde la Secretaría de Estado de Migraciones, señalaron que no tienen constancia de personas en espera de asilo alojadas en Barajas, pero reconocen que la falta de vivienda y el colapso de los albergues están empujando a muchas personas a vivir en espacios públicos.
Por su parte, la Policía Nacional y AENA han reforzado los controles, pero los trabajadores aseguran que no es suficiente. Font insiste en que no todas las personas sin hogar generan problemas y que muchas necesitan asistencia médica y social, pero remarca la urgencia de encontrar una solución estructural.
«No podemos simplemente echarlos, pero tampoco podemos seguir trabajando en estas condiciones. Se necesita una respuesta humanitaria y de seguridad», concluyó.
