27 de mayo de 2026

Milei responsabilizó a la política por la crisis cambiaria y se comparó con De la Rúa

El recurso de atribuir las turbulencias a la política opositora parece más un refugio discursivo que una respuesta concreta a la crisis. Al desplazar la responsabilidad hacia factores externos, Milei evita rendir cuentas sobre las debilidades estructurales de su plan, pero al mismo tiempo refuerza la percepción de que su gobierno depende más de la confrontación que de la construcción de consensos.

Ph: Agencia NA

En un discurso cargado de tensión defensiva, el presidente Javier Milei habló en la Bolsa de Comercio de Córdoba en un momento crítico: el dólar superó los 1.500 pesos y el riesgo país se disparó.

Lejos de hacer una autocrítica sobre los efectos de su plan económico, el mandatario optó por responsabilizar a la política tradicional, a la que acusó de “poner palos en la rueda” desde febrero.

El Presidente sostuvo que existe un “empecinamiento en destruir” lo que considera avances de su gestión y denunció que el Congreso le “sacó más de 40 leyes en contra”. En un intento por enmarcar la crisis actual dentro de una conspiración política, se comparó con Fernando de la Rúa, cuyo gobierno colapsó en 2001, sugiriendo que quienes “torpedearon” la reforma laboral en aquella época serían los mismos actores que hoy buscan desestabilizar.

El paralelo con la caída de De la Rúa, lejos de generar confianza, expone la fragilidad política de Milei y la vulnerabilidad de su programa económico. Mientras el Presidente insiste en que “no van a poder frenar el cambio”, los mercados envían señales opuestas: caída de bonos, suba del riesgo país y una presión cambiaria difícil de contener.

En su intervención, Milei buscó llevar calma al auditorio y aseguró que “todo el pánico es político”, destacando que Argentina es “uno de los cinco países del mundo con equilibrio fiscal”. Sin embargo, la afirmación contrasta con una realidad donde la falta de dólares, el peso de la deuda y la recesión cuestionan la sostenibilidad de ese equilibrio.

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