Milei promocionó una estafa cripto y en un par de horas, miles de incautos terminaron desplumados
Ayer viernes, se lanzó un token denominado $LIBRA y su criptomoneda. Un minuto después, Javier Milei avaló y promocionó el proyecto. Esto generó un furor inicial con un valor de negocio que superó los 4 mil millones de dólares y que benefició a pocos «jugadores» que extrajeron 87,4 millones. En dos horas se desplomó de forma abrupta ocasionando pérdidas de características globales. El libertario asumió que había promocionado la cripto, pero lejos de denunciarlo o pedir disculpas, se justificó al decir que «no estaba interiorizado» y atacó a la “casta” reafirmando su “convicción de sacarlos a patadas en el culo”.

Escándalo en el Gobierno. Javier Milei, desde su cuenta de X que utiliza como canal de difusión de su actividad presidencial, recomendó un token denominado $LIBRA a un minuto de su lanzamiento y de manera instantánea, la criptomoneda experimentó un alza que la ubicó en un pico de 4.978 Dólares. Sin embargo, la preocupación y alarma de los “inversores” sobrevino cuando la Cripto se desplomó abruptamente a 0,99159.
Primero se creyó que la cuenta de Milei había sido hackeada, pero desde su entorno lo desmintieron y defendieron, incluso hasta el mismismo Milei salió a reconocer que había promocionado la cripto «sin estar interiorizado del proyecto».

«¡La Argentina Liberal crece! Este proyecto privado se dedicará a incentivar el crecimiento de la economía argentina, fondeando pequeñas empresas y emprendimientos argentinos. El mundo quiere invertir en Argentina», escribió Javier Milei y adjuntó un sitio web: https://vivalalibertadprojet.com.
Dada la gravedad del hecho, estalló el escándalo dentro del Gobierno que en un principio salió a poner la cara por Milei y hasta se especuló con la posibilidad de que fuera un hackeo a la cuenta.
En este sentido, la diputada nacional, Lilia Lemoine, una de las personas más cercanas a Milei, posteó: “Para que quede claro… No es un hackeo”. Es más, el propio presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, se la jugó por su jefe y también subió la publicación a sus redes.
A esta altura de las circunstancias, parecía poco creíble que se tratara de un hackeo por la cantidad de réplicas que tuvo la publicación. La duda entró cuando cayó la cripto y los “inversores” se quedaron sin nada.

Finalmente, el propio presidente confirmó que fue él quien tuiteó y dio una insólita excusa para haber promocionado una inversión que luego se derrumbó: «Hace unas horas publiqué un tweet, como tantas otras infinitas veces, apoyando un supuesto emprendimiento privado del que obviamente no tengo vinculación alguna. No estaba interiorizado de los pormenores del proyecto y luego de haberme interiorizado decidí no seguir dándole difusión (por eso he borrado el tweet).
Milei en su posteo, no reconoció que la maniobra es similar, o tal vez lo es con todas las letras, una estafa piramidal del tipo Ponzi. Tampoco dijo que ante la falta información que tenía del proyecto, habría de articular las herramientas del Estado para investigar la comisión de delito y el destino del dinero.
Y lo mayor detalle que se advierte en su posteo es la ausencia de un pedido formal de disculpas asumiendo haberse equivocado. Por el contrario, ataca con ferocidad a la “casta política” a la cual define como interesados en “hacer daño” y reitera su idea primigenia de combatirla: “A las ratas inmundas de la casta política que quieren aprovechar esta situación para hacer daño les quiero decir que todos los días confirman los rastreros que son los políticos y aumentan nuestra convicción de sacarlos a patadas en el culo.»
