Más de 210 mil personas pasaron aisladas la Navidad
Los contagios se triplicaron en una semana. Prevén 100 mil casos para enero. Para frenar la suba el gobierno analiza suspender eventos masivos una semana y fomentar el teletrabajo. Lo positivo: las infecciones no se trasladan aún a ocupación de camas. Los centros de testeo ya están saturados.
Por: Gustavo Sarmiento

La tercera ola pegó en la Argentina con una rapidez y fuerza inusitada. Si bien venían sucediéndose semanas con suba de casos, esta última fue una explosión de contagios y testeos, que se grafica en un dato: más de 210 mil personas pasaron aisladas la Navidad. De ellas, 74.523 son casos activos. El resto, contactos estrechos.
Con los centros de testeo saturados, lo positivo llega por el lado de las camas de Unidad de Terapia Intensiva (UTI), que a lo largo del mes no subieron su porcentaje de ocupación, gracias a los efectos de la vacunación. A eso se suman los primeros estudios sobre Ómicron que evidencian que es más contagiosa, pero menos letal. Desestimada cualquier nueva cuarentena, el gobierno avanza en la idea de restringir los eventos masivos y seguir impulsando que la población complete sus esquemas de vacunación.
La tercera ola trastocó las Fiestas de miles de personas. Mariana Lavecchia es profesora de Educación Física de Ituzaingó. Tiene 40 años y las dos dosis aplicadas. Esta semana fue a la guardia dos veces, por dolores en el cuerpo. La primera vez le diagnosticaron cervicalgia. La segunda, angina. No se quedó tranquila, se hisopó. Dio positivo. “Teníamos un viaje programado para Bariloche con mi marido y nuestra bebé de un año y 9 meses. Lo tuvimos que suspender”. El viernes a la noche volvió al clásico Zoom pandémico. De los primeros síntomas le quedó la pérdida de olfato: “Ya me recomendaron un tip para recuperarlo. Cortar una cebolla a la mitad, ponerla en los ambientes y dejarla hasta que se ponga negra. Dicen que absorbe bacterias y vuelve el olfato. Hoy lo pruebo”.
Para dimensionar el salto en los contagios basta con irse al 1 de diciembre. Ese día había apenas 22.597 casos activos, un tercio de los actuales. El Ministerio de Salud de Nación ya adelantó posibles medidas para desacelerar la suba. Por ejemplo, suspender los eventos masivos de siete a nueve días, en línea con lo que ya determinó la ciudad de Córdoba.
“Si hubiera que tomar alguna medida –afirmó la ministra Carla Vizzotti–, no sería una medida de cierre de actividades ilimitadas, sino una disminución de la intensidad de las actividades como eventos masivos y de más riesgo». Desde la cartera sanitaria agregaron otras posibilidades «como el teletrabajo, que impacta en el uso del transporte público». El ministro bonaerense, Nicolás Kreplak, convocó el 24 de diciembre a secretarios de Salud de toda la provincia, de cara a los días que se avecinan. Hoy lo principal es contener la demanda de testeos, sumar puntos de hisopados (especialmente en la Costa Atlántica en verano), dar los resultados rápidos y rastrear contactos estrechos, aunque con tantos casos diarios se vuelve algo quimérico.
El otro paso será lograr que el sistema de salud no desborde si crece la incidencia de UTI, algo que por ahora está lejos de ocurrir. De las 5500 camas de CABA y PBA, menos del 6% está usado por casos de Covid-19. En la anterior ola, con 9000 casos diarios se registraron más de 200 muertos. Esta semana, el promedio fue de 20 fallecimientos. Sin embargo, los casos no dejan de crecer y eso genera tensión, en la demanda y la atención del sistema público.
Actualmente la tendencia de contagios marca que no se duplican en una semana, se triplican. El viernes se registraron 16.279 casos, la cifra más alta desde julio. Si continúa todo igual, se prevén 100 mil positivos diarios para enero, similar a lo que hoy sufre Reino Unido. Pero la Argentina tiene una ventaja: es de los que más vacunó, y con las vacunas más eficientes. Nuestro país ya tiene el 83% de la población con al menos una dosis, y el 72% con dos. Similar a Canadá, y solo superada en Europa por España (83%) y Portugal (90%).
Eso marca una diferencia con las dos olas anteriores. En Provincia de Buenos Aires, el 62% de los internados por Covid-19 no está vacunado, y el 14% solo recibió una. Los vacunados que caen son quienes sufren patologías severas previas. Por eso el gran objetivo es vacunar. Unos 5,57 millones de personas aún no se dieron la segunda dosis. Sobre todo jóvenes y treintañeros. Apuntando a esta población, la más “salidora”, implementaron el pase sanitario. CABA, nuevamente, mostró su rechazo, a pesar de ser el distrito con más prevalencia de casos y fallecidos.
El pase sanitario tuvo efectos concretos. En su primera semana de implementación, Santa Fe superó los 6400 nuevos vacunados mayores de 18 con primera dosis, un 22% más que la semana anterior. Y aumentó seis veces la cantidad de gente que se dio la segunda dosis. Provincia de Buenos Aires, donde la primera y segunda dosis son libres para cualquier persona, también tuvo un incremento. El jueves 16 de diciembre aplicaron 35.758 dosis 2; el martes 21 (fecha de inicio del pase) fueron 50.562.
“La multiplicación de infecciones necesariamente multiplica los casos que –aunque fueran más leves y no resulten en muertes– requieren hospitalización. Con las UTI desbordadas, algunos recibirán peor atención o ninguna. Es el ‘gran’ motivo por la cual gobiernos de Europa retomaron restricciones”, apuntó en sus redes el biólogo molecular y divulgador científico Ernesto Resnik. Y acotó: “Ómicron ya causa además problemas económicos. La gente sale menos, consume menos y el meteórico número de infecciones es disruptivo en empresas y oficinas. En EE UU muchas empresas volvieron a mandar a gente a trabajar desde casa”.
Fuente: Tiempo Argentino
