27 de agosto de 2026

Lucas Blanco enfrenta una extensa recuperación tras sufrir un grave accidente en una cancha

Lo que pudo terminar en una tragedia se transformó en una historia marcada por la superación y la solidaridad. Lucas Blanco, futbolista de 31 años de Jorge Newbery de Rufino, logró sobrevivir a un durísimo accidente ocurrido durante el clásico ante Matienzo y ahora afronta una prolongada etapa de rehabilitación.

Foto: m1

El episodio se produjo el 26 de julio, cuando Blanco disputaba una pelota aérea y, en medio de la acción, perdió el equilibrio. En la caída, su cabeza golpeó violentamente contra uno de los muros que rodean el campo de juego y separan el terreno de las tribunas.

El impacto le provocó un severo traumatismo craneal y obligó a trasladarlo de urgencia al Hospital Gutiérrez de Venado Tuerto. Allí permaneció durante casi un mes internado en terapia intensiva, en estado crítico y con asistencia respiratoria, diálisis y otros tratamientos de alta complejidad.

Contra los pronósticos iniciales, el futbolista comenzó a mostrar una evolución favorable después de aproximadamente dos semanas de internación. Con el paso de los días logró despertar del coma inducido, recuperar la orientación y comunicarse nuevamente con sus familiares y personas cercanas. Finalmente, recibió el alta hospitalaria, aunque todavía tiene por delante un largo camino.

Para recuperar la fuerza muscular, la movilidad, la visión y diferentes funciones relacionadas con el habla, Blanco fue trasladado al centro especializado Fleni, ubicado en Escobar, provincia de Buenos Aires. Allí realizará un tratamiento de rehabilitación que podría extenderse entre dos y tres meses.

Frente a la magnitud del proceso y los costos que implica, Jorge Newbery decidió involucrarse de manera directa. La dirigencia destinó recursos propios para afrontar el ingreso al centro de rehabilitación y, junto con Sportivo Ben Hur, Belgrano y Matienzo, puso en marcha una colecta para reunir alrededor de 14 millones de pesos.

“El club tiene un corazón de carne y no de piedra. Queremos que tenga la mejor recuperación”, manifestó Lucas Castro, presidente de Jorge Newbery, al explicar el compromiso de la institución con el jugador.

Pero la solidaridad no quedó limitada a la recuperación de Blanco. Los clubes involucrados resolvieron que, si quedan fondos luego de alcanzar el objetivo de la campaña, serán destinados a contratar profesionales especializados en seguridad para revisar las instalaciones de los estadios de la Liga Venadense.

La intención es detectar y eliminar estructuras que puedan representar un peligro para los futbolistas y evitar que otro accidente de características similares vuelva a ocurrir. Así, el caso de Blanco no solo movilizó al fútbol regional para acompañar su recuperación, sino que también abrió un debate necesario sobre las condiciones de seguridad en los escenarios deportivos.

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