Gustavo Costas regresa a Cerro Porteño y dejó un mensaje de confianza para Racing
Gustavo Costas ya se encuentra en camino a Paraguay para comenzar una nueva etapa al frente de Cerro Porteño. El entrenador argentino, que viene de dirigir recientemente a Racing, volverá a ocupar el banco del conjunto de Barrio Obrero, club en el que tuvo un destacado ciclo y donde dejó un recuerdo positivo durante su anterior gestión.

Antes de embarcar, Costas habló sobre su regreso al fútbol paraguayo y expresó su entusiasmo por reencontrarse con una institución que conoce bien. El técnico recordó especialmente su paso anterior por Cerro Porteño y valoró la oportunidad que tuvo de desarrollarse profesionalmente en Paraguay.
“Estoy contento de volver a Paraguay. Fue el país que me abrió las puertas para trabajar y siempre me trataron muy bien. En Cerro Porteño pasé dos años y medio muy buenos. Es un desafío hermoso, porque es un grande”, señaló.
El entrenador asumirá en un contexto que demanda respuestas inmediatas. Cerro Porteño viene de quedar eliminado de la Copa Libertadores y atraviesa una posición incómoda en el campeonato local, por lo que Costas tendrá la misión de recuperar el rendimiento del equipo y devolverlo a la pelea por los primeros puestos.
En ese sentido, el nuevo técnico fue claro al referirse a la actitud que espera de sus futbolistas. “Todos tienen que dar un poco más. Nunca hay que tirar la toalla”, sostuvo, marcando desde el comienzo la necesidad de compromiso y reacción dentro del plantel.
Costas también tuvo palabras para Racing, institución con la que mantiene un fuerte vínculo afectivo y que ahora continúa su camino bajo otra conducción. El entrenador consideró que el equipo viene mostrando señales positivas y pidió paciencia para el actual cuerpo técnico.
“Racing va mejorando, el técnico necesita su tiempo. Los últimos partidos me gustaron, les deseo lo mejor. Vamos a ganar la Copa Argentina”, afirmó con optimismo.
Con este nuevo desafío, Costas buscará reconstruir el funcionamiento de Cerro Porteño, recuperar la confianza del plantel y reposicionar al equipo en la competencia paraguaya. La tarea no será sencilla, pero el entrenador llega con el conocimiento previo de la institución y con la expectativa de repetir los buenos momentos de su primera etapa.
