13 de mayo de 2026

Los primeros clásicos coparon la escena y llenaron de fútbol la Séptima fecha

El cruce entre los clásicos rivales dejó resultados futbolísticos y también, extrafutbolísticos. Independiente en Avellaneda; Banfield en el Sur bonaerense y Central en Rosario, fueron los triunfadores con brazos al cielo. En el Nuevo Gasómetro, Huracán masticó bronca por un empate de último minuto y polémica. Fernando Gago se fue de Racing tras la derrota y la violencia ganó las inmediaciones del Parque Independencia, una mujer murió al recibir un piedrazo en la cabeza.

El sorprendente Independiente de Carlos Tevez, fue superior a su archirrival, Racing Club, en el juego y en la actitud. Le ganó el clásico en el Cilindro de Avellaneda por 2 a 0, con goles de Canelo y Braian Martínez, este último de penal.

El marcador tiene un doble valor. Ganarle con la gente en contra a su rival de toda la vida de visitante y alejarse de la zona de descenso al obtener tres puntos de oro.

La derrota en casa para la Academia fue la gota que rebasó el vaso.

Fernando Gago presentó la renuncia, exigencia del hincha racinguista que ya no lo quería al frente del equipo profesional tras los magros resultados obtenidos y por falta de trofeos en sus vitrinas.

El clásico del Sur bonaerense tuvo como ganador al equipo de Julio Falcione. Con un gol de Juan Bisanz en el primer tiempo, superó de local a Lanús y alcanzó los 40 puntos en la Tabla General, alejándose paulatinamente de la zona de peligro al poner 4 puntos de distancia con la última línea del descenso.

El Granate es otra realidad futbolística e institucional. Es el único equipo de la Liga que aún no ganó en la Copa y que mira a todos desde el fondo de la tabla de la Zona B. La preocupación lo alcanza porque al no sumar puntos, comienza a perder valiosos puntos que lo ubicaron en la general en zona de disputa de la Copa Sudamericana.

En Rosario, el triunfo fue azul y amarillo. Rosario Central le ganó a Newell’s en el Gigante de Arroyito con un golazo de Ignacio Malcorra, de tiro libre.

Los Canallas se quedaron con el clásico rosario en el marco de la séptima fecha de la Copa de la Liga Profesional cuando se disputan los cruces interzonales y los dirigidos por Miguel Ángel Russo, con el trinufo obtenido, llevan nueve partidos sin perder frente a la Lepra.

Tres triunfos y seis empates. La última vez que Newell’s Old Boys salió victorioso fue aquel recordado partido en el que Maxi Rodríguez clavó un golazo a los 92 minutos de partido en el Gigante de Arroyito para darle el triunfo por 1 a 0.

La nota triste de la jornada de fútbol en Rosario fue la muerte de una mujer de 32 años quien recibió un piedrazo en la cabeza cuando viajaba junto a su pareja en una motocicleta. Ataviados con los colores del ganador, al llegar a la esquina de Ovidio Lagos y Avenida Pellegrini, zona cercana al Estadio Marcelo Bielsa, en el Parque Independencia, la pareja fue atacada por tres desconocidos, los cuales luego fueron detenidos por la Policía.

En el Nuevo Gasómetro, Huracán se llevó un punto ante San Lorenzo, que jugó con 10 por la expulsión de Gastón Hernández desde los 6 minutos del segundo tiempo.

El empate en el clásico barrial más viejo del fútbol argentino y por presente, el más caliente, dejó al Globo con un sabor amargo ya que se había puesto en ventaja por intermedio de Pusetto y casi logra los tres puntos que se le esfumaron de las manos con polémica incluida.

Una desinteligencia en el área visitante, un despeje que no fue y la sanción de un penal claro cambiarían la historia del clásico. El paraguayo Adam Bareiro cambió penal por gol para los Santos a los 52 minutos del segundo tiempo, y desató el festejo en las tribunas y las quejas en la cancha.

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Bareiro celebró su conquista ante el banco de la visita con su mano simulando un bigote en su cara. Acción que los de Huracán consideraron una “cargada”, y se le fueron al humo a uno de los goleadores de la presente Copa de la Liga. Forcejeos y la expulsión de Pusetto fue el final del partido, aunque los gritos y rezongos continuaron en la zona de vestuarios.

El fútbol tiene esos condimentos propios del deporte, de la competencia y del folclore, pero de una vez por todas, ¡basta de violencia y muerte en el juego más lindo del mundo!

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