Los Caputo aceleran ajustes en su empresa: despidieron a operarios de UNA
La sombra del ajuste laboral alcanzó a la emblemática empresa Mirgor UNA, dedicada a la fabricación de autopartes. La firma, perteneciente a la familia Caputo, presentó un plan de retiros voluntarios para un grupo de operarios en su planta de Río Grande, ubicada en Tierra del Fuego. Sin embargo, tras el rechazo de los trabajadores a dicha propuesta, la compañía optó por despedirlos, marcando así un giro hacia un ajuste permanente en su estructura laboral.

La semana pasada, cinco empleados de Mirgor UNA fueron abordados con la oferta de un «retiro voluntario» como parte de un esfuerzo de la empresa por ajustar su plantel en la región. Sin embargo, al negarse los trabajadores a aceptar las condiciones propuestas por la dirección, se encontraron con la noticia de su desvinculación de manera compulsiva al inicio de su jornada laboral.
Este movimiento se suma a una serie de medidas adoptadas por el grupo empresarial Mirgor, que ha estado reduciendo gradualmente sus plantillas en diversas fábricas de la provincia. Previo a esta acción, la empresa había recortado el número de supervisores en algunas de sus instalaciones, para luego iniciar una política de retiros voluntarios dirigida a despedir operarios con menor conflictividad laboral.
Además, informaron que la empresa optó por no renovar los contratos del personal empleado a término, lo que indica un claro camino hacia una reducción progresiva de su fuerza laboral.
Este último movimiento en Mirgor UNA refleja no solo la presión económica que enfrentan las empresas en el actual contexto, sino también el impacto directo que estas decisiones tienen en la estabilidad laboral de los trabajadores.
