7 mayo, 2021

Los acuerdos conciliatorios en el juicio laboral reduce plazos y disminuye el grado de litigiosidad

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En el marco de un proceso laboral, la conciliación requiere la homologación por parte del magistrado, para garantizar el cumplimiento de normas de orden público laboral y una justa composición de los derechos e intereses del trabajador.

La Dra. Juliana Enriquez, jueza del Juzgado de Trabajo y Minas de II Nominación, realizó un análisis de los acuerdos conciliatorios en el marco del proceso laboral.

En ese sentido, la conciliación es acto jurídico bilateral, por el cual actor y demandado ajustando sus pretensiones iniciales logran una autocomposicion de sus intereses litigiosos y ponen fin al proceso.

Este acto se lo realiza ante el Juez que interviene en la causa, o bien puede ser suscripto por las partes en forma privada y luego someterlo a consideración del magistrado quien previa ratificación del actor de los términos del acuerdo procede a su homologacion.

Es una instancia que ofrece ventajas, ya que permite bajar el grado de litigiosidad, reducir plazos dentro del proceso y ganar tiempo en cuanto al reconocimiento de los derechos del trabajador, por ejemplo, respecto a la percepción de un monto indemnizatorio.

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La conciliación es el primer acercamiento que tienen las partes en el proceso. Una vez trabada la litis, se fija la audiencia para acercar a las misma, de manera que traten de acordar la satisfacción de sus derechos e intereses en esta etapa previa, sin tener que abrir toda la instancia del juicio laboral.

De tal modo, si la conciliación se realiza en la primera etapa del proceso, permite, garantizar la gratuidad del mismo. Además, el costo a cargo del empleador es mínima, (honorarios de los abogados intervinientes).

Sin perjuicio de ello, las partes pueden arrimar al juez un acuerdo conciliatorio en cualquier etapa del proceso, hasta antes de dictarse sentencia y en este caso, la norma procesal concede al magistrado una facultad excepcional de eximir o no el pago de costas, de acuerdo a las circunstancias del caso, más aún en razón del contexto social que transitamos, de manera que resulte menos oneroso para el empleador.

En los acuerdos conciliatorios, deben respetarse los derechos del trabajador previstos en la Ley de Contrato de Trabajo, en razón que son irrenunciables, como ser por ejemplo, el derecho de percibir una indemnización por un despido incausado.

Ello se vincula con el carácter protectorio del derecho del trabajo , el trabajador como titular de preferente tutela,y el respeto del orden público laboral, que es lo que marca el norte para cualquier tipo de decision que se tome en el marco del proceso judicial.

Una vez homologado el acuerdo, tiene autoridad de cosa juzgada, es decir, tiene valor de sentencia definitiva. En caso que el mismo no se cumpla, se ejecuta el convenio por las vías que establece el Código de Procedimiento para la ejecución de sentencia.

El trabajador, debe estar, siempre acompañado con su representante legal, en razón de prestar un consentimiento informado, conociendo cuales son las pautas que esta por acordar, en que consiste, que es lo que reclama y deja de reclamar, de esta manera se acentúa mucho mas el carácter tuitivo del proceso.

En esta instancia del proceso, es importante la participación de los letrados de las partes, quienes también deben propiciar la etapa conciliatoria, si las circunstancias lo permiten, cuya actividad no se circunscribe solo al ámbito de audiencia, sino en el trabajo previo con sus clientes, para colaborar con el juez en la resolución de las causas, en el menor tiempo posible, siempre respetando la irrenunciabilidad de derechos que prevé la norma laboral a favor del trabajador. Es un trabajo conjunto que contribuye a un adecuado servicio de justicia.

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