Líderes mundiales condenan la decisión de Israel de tomar control de Gaza en medio de creciente crisis humanitaria
Autoridades del Reino Unido, Finlandia y España advirtieron que esta medida podría agravar aún más la grave situación humanitaria en la región y solicitaron un cese de hostilidades y la liberación de los rehenes.

Varios líderes internacionales expresaron su preocupación y rechazo ante la reciente aprobación por parte del gobierno israelí de un plan para tomar el control de la ciudad de Gaza.
Las principales potencias globales reaccionaron tras conocerse que el gabinete de seguridad de Israel aprobó a primera hora del viernes la estrategia que implica una mayor presencia militar en Gaza. La decisión, que marca una escalada en el conflicto de casi dos años entre Israel y Hamas, fue tomada tras intensos debates internos y declaraciones del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien afirmó que la intención no es ocupar la Franja de manera permanente, sino asegurar un perímetro de seguridad.
El jefe de Gobierno británico, Keir Starmer, criticó la medida enérgicamente, señalando que «la ofensiva de Israel en Gaza solo aumentará la violencia y el sufrimiento». Starmer instó a un alto el fuego inmediato, a una mayor ayuda humanitaria y a la liberación de todos los rehenes, además de subrayar que Hamas no debe participar en el futuro político de Gaza y que debe desarmarse. El Reino Unido también trabaja con sus aliados en una estrategia a largo plazo basada en una solución de dos Estados.
Por su parte, Finlandia expresó su profunda preocupación por la crisis humanitaria y pidió un cese inmediato de las hostilidades y la liberación de los rehenes israelíes. España, mediante su ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, condenó la escalada militar y afirmó que solo una solución de dos Estados puede garantizar una paz duradera en la región.
Desde otras partes del mundo, Australia y Estados Unidos también manifestaron sus posiciones. La ministra australiana Penny Wong solicitó que Israel detenga sus operaciones, advirtiendo que el desplazamiento forzoso viola el derecho internacional. El expresidente Donald Trump comentó que la decisión dependía de Israel y culpó a Hamas por paralizar las negociaciones de paz.
La comunidad internacional, incluida la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, criticó duramente la estrategia militar israelí, señalando que va en contra de los derechos del pueblo palestino y del cumplimiento de resoluciones internacionales. La ONU instó a detener la ofensiva y respetar el derecho a la autodeterminación palestina.
Dentro de Israel, las opiniones están divididas. Líderes de oposición, como Yair Lapid, expresaron su desacuerdo con el plan, alegando que va en contra de las recomendaciones militares y que podría poner en peligro a los rehenes y a las tropas israelíes. El jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, advirtió que la operación podría exacerbar la situación y aumentar las bajas.
El contexto humanitario en Gaza sigue siendo alarmante, con una población gravemente afectada por la guerra que comenzó en octubre de 2023 tras un ataque de Hamas contra Israel. La ofensiva israelí ha provocado la muerte de más de 60,000 palestinos y ha desplazado casi toda la población del enclave, que enfrenta una crisis de hambre, destrucción de infraestructuras y una emergencia humanitaria sin precedentes.
La comunidad internacional continúa llamando a la calma y a una solución negociada para evitar una catástrofe mayor en una de las regiones más conflictivas del mundo.
